Parlamentarios y autoridades de Magallanes emplazaron al gobierno de José Antonio Kast a hacer gestiones diplomáticas con Argentina, según Emol. Buscan evitar un posible "incidente bilateral" durante el primer viaje del buque mercante chileno Danstar entre Punta Arenas y las islas Falkland/Malvinas.
De acuerdo con ese medio, el zarpe se espera para noviembre. El Danstar pertenece a la naviera Easter Island, navega con bandera chilena y puede transportar cerca de 1.400 toneladas de carga hasta Puerto Stanley, la capital del archipiélago.
La ruta retoma una conexión marítima que funcionó hasta 2011. La acordaron la Corporación de Desarrollo de las Islas Falkland (FIDC, por su sigla en inglés) y la Municipalidad de Punta Arenas. Las islas están bajo administración británica y Argentina reclama su soberanía desde hace casi dos siglos, una disputa que llevó a la guerra de 1982.
La alarma surgió en Buenos Aires. Fernando Morales, presidente de la Liga Naval Argentina, expuso ante comisiones de la Cámara de Diputados de su país, que discuten la Ley de Soberanía Nacional impulsada por el presidente Javier Milei. Ahí planteó que el buque podría ser detenido si las autoridades consideran su navegación un "tránsito no inocente".
Morales invocó el artículo 19 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). Además, pidió revisar el artículo 70 del proyecto, que define como "buque de interés" a aquel que, por su ruta, bandera o actividad, requiera monitoreo o control. Lo calificó como "un arma muy poderosa, muy complicada".
La inquietud creció en la región después de que Radio Bío Bío revelara que informes de inteligencia chilenos calificaron el primer viaje del Danstar como un eventual "evento crítico".
El gobernador de Magallanes, Jorge Flies, pidió a la Cancillería aplicar "diplomacia" con el gobierno de Milei. Advirtió que una intervención de la Prefectura Naval Argentina, la policía marítima de ese país, solo tensionaría las relaciones "ante un hecho que es comercial".
El senador Alejandro Kusanovic (independiente) solicitó una sesión conjunta y secreta de las comisiones de Defensa Nacional y Relaciones Exteriores del Senado. Recordó que Magallanes mantiene vínculos comerciales, familiares y de conectividad con la Patagonia argentina.
El diputado Alejandro Riquelme (Partido Republicano) afirmó que ya había advertido los riesgos mediante un oficio a la Cancillería el 2 de octubre. Sostuvo que el libre tránsito por el Estrecho de Magallanes es una obligación internacional, consagrada en los tratados de 1881 y de Paz y Amistad de 1984. A su juicio, Argentina "no tiene atribuciones" para detener un buque chileno por comerciar con las islas.
El episodio llega en medio de tensiones recientes entre Santiago y Buenos Aires. Mandos militares y algunas autoridades argentinas cuestionaron la soberanía chilena sobre el estrecho, un asunto que esos tratados ya zanjaron.
La postura del Ejecutivo, por ahora, es de distancia. El domingo, en Estado Nacional de TVN, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, dijo que el gobierno ve "con buenos ojos" ese comercio. Agregó que su rol es la soberanía y fijar reglas claras, y que "es un negocio entre privados". El primer viaje está previsto para noviembre.


