Brandon Judd, embajador de Estados Unidos en Chile, volvió a tensionar la relación con la Cancillería por sus dichos sobre el Estrecho de Magallanes. Judd planteó que Chile debía colaborar con Washington para recibir apoyo estadounidense en esa zona.
Según informó T13, la respuesta del canciller Francisco Pérez Mackenna fue enérgica. El ministro reafirmó que Chile puede defender su soberanía por sí mismo. Después, Judd dijo que lo habían sacado de contexto.
El episodio se suma a otras controversias que el embajador ya ha protagonizado en el país. En la política chilena hubo reacciones. El senador por Magallanes Karim Bianchi pidió su salida y el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, apoyó que Chile lo expulse.
El caso de Judd tiene paralelos en otros países. Los representantes del segundo gobierno de Donald Trump han cuestionado decisiones judiciales, descalificado a autoridades e intervenido en controversias nacionales. Muchos vienen de los negocios, los medios o la política, no del servicio diplomático de carrera, y usan mucho las redes sociales para amplificar lo que dicen.
En Francia, el empresario inmobiliario Charles Kushner, padre de Jared Kushner, yerno de Trump, llegó sin experiencia diplomática y con un indulto presidencial de 2020 tras cumplir una condena federal. Publicó una carta abierta en la que acusaba a Francia de combatir de forma insuficiente el antisemitismo. Luego no se presentó a dos citaciones de la Cancillería del gobierno de Emmanuel Macron. París llegó a restringir su acceso a miembros del gobierno, aunque después lo restableció.
En Bélgica, Bill White, recaudador de fondos para Trump, acusó al país de antisemitismo y se enfrentó con el ministro de Salud, Frank Vandenbroucke. En agosto publicó en Instagram una imagen hecha con inteligencia artificial que se burlaba del ministro. Tras ser convocado otra vez, prometió no hacer más comentarios despectivos contra dirigentes belgas.
En Polonia, el exeditor de The Jerusalem Post Tom Rose anunció el 5 de febrero en X que Estados Unidos cortaba los contactos con Włodzimierz Czarzasty, presidente de la Cámara Baja polaca. Czarzasty se había negado a apoyar una iniciativa para postular a Trump al Nobel de la Paz. En Grecia, The Wall Street Journal informó que Kimberly Guilfoyle, expresentadora de Fox News, promovió negocios de gas ligados a la empresa Aktor. Su abogado disputó esa versión.
La región tampoco ha quedado fuera. En Perú, Bernie Navarro, que llegó a Lima en enero de 2026, calificó en X al periodista César Hildebrandt de "desprestigiado traficante de chismes". Esas palabras fueron cuestionadas por el Instituto Prensa y Sociedad, una organización de defensa de la libertad de prensa. En Argentina, Peter Lamelas planteó en su audiencia de confirmación de julio de 2025 que apoyaría al gobierno de Javier Milei y que buscaría frenar la influencia china en las provincias.
Para Chile, estos casos muestran que los dichos de Judd forman parte de un patrón de la diplomacia de Trump. Las fuentes no informan de nuevas medidas de la Cancillería tras la aclaración del embajador.


