Según El Mostrador, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, respaldó este domingo la eventual reapertura de una ruta comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas. Lo hizo en el programa Estado Nacional de TVN, pese a los cuestionamientos del gobierno argentino de Javier Milei.
"Nosotros vemos con buenos ojos cualquier comercio de chilenos, si se tiene que hacer con las Malvinas, y se puede hacer, que se haga", afirmó Mas. El secretario de Estado insistió en que la conexión marítima es una iniciativa privada.
Consultado por los riesgos para la economía de Magallanes, Mas comparó la situación con los proyectos mineros en zonas fronterizas. "Siempre usted toma riesgos", dijo, y agregó que se requieren acuerdos de funcionamiento, como ocurre con Argentina y Perú.
Sobre el rol de La Moneda, fue acotado. Según el biministro, al Gobierno le corresponde resguardar la soberanía y fijar reglas claras. "No hay más que eso", indicó, y reiteró que "es un negocio entre privados".
El origen del episodio está en Punta Arenas. A fines de septiembre, cerca de 40 representantes públicos y privados de las islas llegaron a la capital regional para el Punta Arenas Business Showroom. Esa rueda de negocios, impulsada por el alcalde Claudio Radonich, buscó estrechar lazos con empresarios magallánicos y recuperar una conexión marítima con el archipiélago.
Las Malvinas están bajo administración del Reino Unido, pero Argentina reclama su soberanía y la de los espacios marítimos circundantes. Esa disputa explica la reacción de Buenos Aires.
El 29 de septiembre, el canciller argentino, Pablo Quirno, sostuvo que Chile se comprometió a impedir que desde su territorio se preste apoyo logístico a la explotación de recursos naturales en las islas. Quirno dijo que su gobierno esperaba el cumplimiento de los tratados y compromisos vigentes.
El canciller también respondió al ministro de Defensa chileno, Fernando Barros. Barros había reiterado el apoyo de Chile al reclamo argentino, pero reconoció que el Reino Unido controla hoy el territorio. Además, planteó que una solución debía considerar la voluntad de los isleños. "Palabra de Presidente mata a palabra de ministro. Ya está, se acabó ahí", replicó Quirno.
La referencia apuntaba a la reunión del 3 de septiembre entre los presidentes José Antonio Kast y Javier Milei. Allí Kast reiteró el respaldo chileno a los derechos de soberanía argentinos sobre las Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y sus aguas, y promovió una negociación pacífica entre Buenos Aires y Londres.
Esa declaración conjunta reafirmó también los tratados de 1881 y 1984, que fijan la soberanía chilena sobre todo el Estrecho de Magallanes. El texto buscaba cerrar la polémica abierta en agosto por el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien dijo: "Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía".
Para Magallanes, el debate tiene efectos concretos. Los empresarios de la región ven una oportunidad comercial con las islas. Sin embargo, el Gobierno deberá compatibilizarla con el compromiso que Argentina atribuye a Kast. La fuente no detalla fechas ni operador para la eventual ruta marítima.

