David Concar, embajador del Reino Unido en Chile, llegó a Punta Arenas, donde se reunió con el Instituto Antártico Chileno (Inach) y con la gobernadora subrogante de Magallanes, Hina Carabante. Su visita coincide con el momento más tenso del año entre Londres y Buenos Aires por las islas Malvinas, que los británicos llaman Falkland.
Según informó Emol, el diplomático destacó en su cuenta de X los lazos entre ambos países. "Muy contento de visitar Magallanes, que ocupa un lugar especial en la relación entre el Reino Unido y Chile", escribió. Además, agregó que la historia compartida conecta a los dos países "desde hace generaciones".
Cooperativa informó que Concar recorrió el Monumento a Hernando de Magallanes, en la Plaza Muñoz Gamero. La Prensa Austral detalló que la embajada centró la agenda en la ciencia polar. Según la sede diplomática, la cooperación científica es "uno de los pilares" de la relación bilateral en la Antártica. Con Carabante habló de ciencia antártica, conservación marina y protección de ecosistemas. En su agenda conocida no aparece la ruta comercial hacia las islas.
Esa ruta es el telón de fondo de la visita. La naviera chilena Easter Island prepara el viaje del carguero de bandera chilena Danstar, que zarpará en diciembre desde Punta Arenas por el estrecho de Magallanes. Llevará alimentos, materiales de construcción, madera, maquinaria y otros suministros al archipiélago del Atlántico Sur, que está bajo administración británica y cuya soberanía reclama Argentina.
La disputa escaló en los últimos días. Argentina presentó un requerimiento ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para impedir que los británicos exploten hidrocarburos en la zona, en especial mediante el proyecto petrolero Sea Lion. Londres respondió con dureza. El ministro de Exteriores, Ed Miliband, calificó de "inaceptables" los intentos del gobierno de Javier Milei de intimidar a empresas y particulares en las islas.
Desde el lado argentino también surgieron advertencias dirigidas a Chile. Fernando Claudio Morales, presidente de la Liga Naval Argentina, dijo que el Danstar podría ser detenido en aguas argentinas. Invocó el artículo 19 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), que permite considerar "no inocente" el paso de un buque que amenace la soberanía nacional. Según Morales, el carguero llevaría carga logística para Sea Lion.
Para Chile, el asunto pone a prueba su relación con dos socios clave. Argentina es su vecino y comparte con él la navegación austral. El Reino Unido mantiene con Chile una cooperación antártica de larga data. Las autoridades regionales de Magallanes han descartado que la ruta vulnere la política exterior chilena. Para la región, la conexión con las islas significa además una oportunidad de negocios para su comercio y su puerto.
La prueba concreta llegará en diciembre, cuando el Danstar haga su primer viaje. Entonces se verá si las advertencias argentinas se transforman en medidas contra el buque o si quedan en el plano diplomático y judicial.
