Entre abril y junio, la deuda total de los hogares chilenos aumentó 0,2 punto porcentual del Producto Interno Bruto (PIB, el valor de todo lo que produce el país) respecto de marzo, según Diario Financiero. El medio basa su nota en el informe de Cuentas Nacionales por sector institucional que el Banco Central publicó este martes.
El nivel exacto de la deuda aparece incompleto en la nota de Diario Financiero, que lo consigna como "46,%" del PIB. Según el mismo reporte, el alza se explica por un mayor saldo de préstamos bancarios, principalmente hipotecarios.
El ingreso disponible bruto de los hogares, es decir, la plata que les queda para gastar o ahorrar, creció 4,2% anual. Lo empujaron sobre todo los salarios y los ingresos de trabajadores independientes, que subieron 4,4%. También aportaron las rentas de la propiedad y las transferencias.
Pero el consumo final efectivo de los hogares avanzó 4,9% anual. Como el gasto creció más rápido que el ingreso, la tasa de ahorro de las familias bajó 0,1 punto, hasta 5,5% del PIB. Si te sube el sueldo 4% y tus gastos suben casi 5%, te queda menos para guardar. Eso pasó en promedio.
Con la inversión estable, los hogares registraron una capacidad de financiamiento de 3,6% del PIB, 0,1 punto menos que el trimestre anterior. Ese indicador mide cuánto les sobra a las familias para prestar o acumular activos después de gastar e invertir.
Las empresas no financieras redujeron su deuda a 88,8% del PIB, 1,0 punto menos que en el primer trimestre. Influyeron el tipo de cambio y los pagos de préstamos externos. Su ahorro cayó 0,8 punto, a 15,1% del PIB, y su necesidad de financiamiento subió a 2,8% del PIB.
El gobierno general, en cambio, elevó su deuda 0,5 punto, hasta 41,6% del PIB, por nuevas emisiones de bonos locales de corto y largo plazo. Su tasa de ahorro mejoró 0,4 punto, a 1,1% del PIB.
Sumando a todos los actores, la tasa de ahorro de la economía chilena se mantuvo en 23,4% del PIB. El ingreso nacional creció 5,4% anual y el consumo, 5,0%. Ese ahorro es el colchón con que el país financia sus inversiones sin pedir prestado afuera.
La inversión bruta bajó 0,5 punto, a 23,2% del PIB. Como el ahorro superó levemente a la inversión, Chile registró una capacidad de financiamiento de 0,2% del PIB en el segundo trimestre: el país no necesitó recursos externos netos en ese período.

