Según Emol, el sector inmobiliario muestra señales de recuperación en plena desaceleración económica. Datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) indican que el Índice de Ventas de Actividades Inmobiliarias creció 9,6% anual en agosto y acumula un alza de 6,8% en lo que va de 2026.
El contraste es claro. El Imacec (Indicador Mensual de Actividad Económica, una especie de termómetro mensual de la producción del país) cayó 1% en agosto. El desempleo subió a 9,6% en el trimestre junio-agosto.
En ese mismo trimestre, el empleo en la construcción aumentó 3,3%, lo que equivale a más de 23 mil ocupados adicionales, de acuerdo con el INE. Por eso, Emol plantea que el sector aparece entre los principales candidatos para sacar a la economía del estancamiento, después de años de parálisis atribuidos en parte a la incertidumbre de la pandemia de covid-19.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, dijo a DF Mas que la construcción es el sector "bisagra" del Gobierno, porque allí "rápidamente se pueden recuperar más de 100.000 empleos, ojalá 200.000". Buena parte de las medidas está en la ley de Presupuestos, cuya promulgación se espera para esta semana.
Matías Echeverría, CEO de HousePricing, recordó que la construcción representa cerca de 6,5% del PIB (el valor de todo lo que produce el país) y casi 8% del empleo. "Pocos sectores generan tanto empleo tan rápido", afirmó.
Para quien quiere vender su casa o departamento hay una señal concreta. Un monitoreo de HousePricing sobre más de 492 mil avisos dados de baja muestra que los departamentos usados se vendieron en una mediana de 100 días entre enero y agosto de 2026, frente a 130 días en igual periodo de 2025. En las casas, el plazo bajó de 127 a 104 días.
El financiamiento también cambió. Esteban Acevedo, gerente de finanzas corporativas de GPS Property, dijo que los bancos están "volviendo a financiar desarrollo y construcción", además de la compra de terrenos, con un LTV de entre 60% y 70%. El LTV (loan to value) es la proporción del valor del activo que cubre el crédito: si un terreno vale 100, el banco presta entre 60 y 70.
Rodrigo Aravena, director de AGS Visión Inmobiliaria, sostuvo que han aumentado los análisis de nuevas inversiones y que muchos actores "ya están decididos a invertir en nuevos proyectos residenciales, comerciales y mixtos".
A eso se suma un cambio normativo. El jueves pasado, la Contraloría tomó razón del Decreto 68 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), que modifica la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), el reglamento que fija cómo se puede edificar. La norma permite más departamentos en un mismo volumen construido, rebaja en ciertos casos la exigencia de estacionamientos cerca de grandes vías y abre los conjuntos armónicos a terrenos más pequeños.
Reinaldo Gleisner, vicepresidente de Colliers, explicó que muchos inversionistas se adelantaron desde inicios de año con promesas de compraventa de terrenos condicionadas a ese cambio. Proyectó que, superada la etapa de permisos, "se desatará una ola relevante de nuevas edificaciones".
Por el lado de la demanda, el 26 de agosto el Gobierno amplió el Fondo de Garantías Especiales (Fogaes), un respaldo estatal que facilita obtener créditos hipotecarios. Los cupos subieron de 50 mil a 80 mil y el tope del valor de las viviendas pasó de 4.000 a 6.000 UF. Según Acevedo, esto permitirá a las inmobiliarias bajar su stock de viviendas terminadas y liberar capital para nuevos proyectos.
Aravena pronosticó una reactivación "masiva y veloz" y advirtió que "este fin de año será clave". Echeverría fue más cauto: las ventas suben, pero no el ingreso de nuevas obras, por lo que coincidió "con quienes ven un repunte en la construcción de vivienda recién en 2027".