Los hogares chilenos cerraron junio de 2026 con una riqueza financiera neta equivalente a 124,8% del PIB, 3,3 puntos porcentuales más que en marzo, según La Tercera, que informó sobre el reporte de Cuentas Nacionales por Sector Institucional del segundo trimestre publicado por el Banco Central.
La riqueza financiera neta es la resta entre lo que las familias tienen en activos financieros (ahorros, fondos, inversiones) y lo que deben. El PIB, o Producto Interno Bruto, es el valor de todo lo que produce el país en un año. Que esa riqueza supere el 100% del PIB significa que, en conjunto, los hogares tienen más patrimonio financiero neto que todo lo que Chile produce en doce meses.
El motor del alza fueron las AFP. Según el Banco Central, los saldos de los fondos de pensiones subieron por la "rentabilidad positiva de las bolsas internacionales y a nuevas inversiones del periodo". Las reservas de seguros y pensiones en manos de los hogares pasaron de 86,2% a 89,8% del PIB. En la práctica, si tienes ahorros previsionales, tu cartola probablemente mostró mejores números.
En el día a día, el ingreso disponible de las familias creció 4,2% anual, empujado por sueldos e ingresos de trabajadores independientes, que subieron 4,4%. El consumo creció más rápido, 4,9% anual. Por eso la tasa de ahorro de los hogares quedó en 5,5% del PIB, apenas 0,1 punto bajo marzo.
Ese margen más estrecho se cubrió con crédito. La deuda total de las familias creció 2,0% frente al trimestre anterior, sobre todo por créditos hipotecarios, y llegó a 46,0% del PIB, 0,2 puntos más que en marzo.
Las empresas no financieras mostraron la mayor caída de ahorro entre los sectores. Bajó 0,8 puntos, hasta 15,1% del PIB, por mayores pagos de dividendos, utilidades reinvertidas e impuestos, según el ente emisor. Su ingreso, eso sí, creció 8,6% anual.
Al mismo tiempo, las compañías aliviaron su carga: su stock de deuda bajó 1,0 punto, hasta 88,8% del PIB, por menores saldos de préstamos locales y externos. En los externos, el informe lo atribuye al efecto del tipo de cambio y a pagos del periodo. Su inversión también retrocedió, con una formación bruta de capital que pasó de 18,4% a 18,1% del PIB.
El Gobierno general se movió en sentido contrario. Elevó su ahorro 0,4 puntos, hasta 1,1% del PIB, con un ingreso disponible que creció 16,6% anual, en parte por los contratos de explotación del litio. Pero su deuda subió 0,5 puntos, a 41,6% del PIB, por nuevas emisiones de bonos.
Para el país completo, la tasa de ahorro se mantuvo en 23,4% del PIB en año móvil. Con una inversión que cayó 0,5 puntos, Chile pasó de necesitar financiamiento externo en el primer trimestre a tener una capacidad de financiamiento de 0,2% del PIB. Su posición deudora neta frente al resto del mundo bajó 4,3 puntos, hasta 14,5% del PIB, gracias principalmente a los hogares.