Según Diario Financiero, el Banco Mundial redujo su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB, el valor de todo lo que produce un país) de Chile para 2026 desde 2,4% a apenas 0,8%. El ajuste aparece en su informe Panorama Económico de América Latina y el Caribe.
El Banco Mundial es un organismo internacional con sede en Washington que financia proyectos de desarrollo y publica periódicamente estimaciones económicas sobre los países. Su nueva cifra para Chile recorta en dos tercios lo que preveía a comienzos de este año.
La otra cara del informe mira más lejos. Para 2027, la entidad mejoró su pronóstico desde 2,3% a 3%, lo que anticipa un repunte después de un año débil.
De acuerdo con el medio, el reporte explica la baja por varios factores: la desaceleración de la demanda interna, el deterioro del mercado laboral, el aumento de los precios del combustible, "condiciones meteorológicas adversas" que golpearon a varios sectores y una menor producción minera.
Llevado al bolsillo, un crecimiento de 0,8% significa que la economía apenas se mueve. Cuando eso ocurre, las empresas suelen contratar menos. El propio informe menciona el deterioro laboral como una de las causas del recorte, aunque no entrega una proyección de desempleo para Chile.
Según Diario Financiero, la cifra del Banco Mundial sigue por encima de las proyecciones oficiales del Banco Central y de las del mercado. El organismo se suma así a una ola de recortes. El Ministerio de Hacienda, por ejemplo, bajó su propia estimación a 0,7% tras una caída minera mayor a la esperada.
El número chileno también queda bajo el promedio regional. El Banco Mundial proyecta un crecimiento "modesto" de 2,2% para América Latina y el Caribe en 2026.
En el resto de la región hubo movimientos en ambas direcciones. Argentina bajó de 2,6% a 2,1%, mientras Brasil subió de 1,6% a 2,1%. Colombia crecería 2,3% y México 1,4%, ambos con alzas de 0,1 punto. Perú pasó de 2,7% a 3,2%.
"América Latina y el Caribe tiene el potencial de alcanzar un crecimiento más sólido y ambicioso", afirmó Susana Cordeiro, vicepresidenta del Banco Mundial para la región.
El informe advierte riesgos hacia adelante. La volatilidad de los precios de la energía podría frenar la baja de la inflación y obligar a los bancos centrales a mantener tasas de interés altas por más tiempo, lo que encarece créditos e hipotecas. Además, el fenómeno de El Niño podría afectar la agricultura y la generación hidroeléctrica, con posibles alzas en precios y energía.