La tasa de desempleo de los trabajadores chilenos llegó a 10% en el trimestre junio-agosto de 2026, según BioBioChile, que cita el último informe del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (UDP). Es la cifra más alta desde el trimestre marzo-mayo de 2021.
Entre los extranjeros, el indicador se movió en sentido contrario. Bajó a 6,8%, es decir, 1,3 puntos menos que hace un año. El estudio advierte que esa mejora es aparente.
La razón es aritmética. La tasa de desempleo mide cuántos de los que buscan trabajo no lo encuentran. Si se van del país justamente quienes no tienen empleo, la tasa baja aunque no se cree ningún puesto nuevo. Es como subir el promedio de un curso porque se retiraron los alumnos con peores notas.
Según el informe, la fuerza laboral extranjera se achica más rápido que el empleo por un proceso gradual de emigración venezolana. Ese grupo suma 10 meses consecutivos de caídas, con unas 57 mil personas menos en el último año.
El perfil de quienes se van es claro. Son principalmente hombres de entre 25 y 49 años, con educación superior completa y con menos de cinco años viviendo en Chile. Juan Bravo, director del observatorio, explicó que también inciden otros efectos, aunque la fuente no los detalla.
Para los venezolanos que se quedan, el trabajo se volvió más precario. Su informalidad, es decir, empleos sin contrato ni cotizaciones, subió de 27,9% a 34,4%. Entre otros extranjeros, en cambio, el empleo formal crece con fuerza.
El golpe más fuerte cayó sobre el empleo asalariado formal del sector privado, que perdió casi 154 mil puestos en un año. Cerca de 99 mil correspondían a chilenos, la mayor destrucción desde 2021. Unos 55 mil eran de extranjeros, la mayor caída registrada, peor incluso que en la pandemia.
Si trabajas con contrato en una empresa privada, ese es el segmento que más se está contrayendo. Para hacerte una idea, 154 mil puestos equivalen a vaciar dos veces el Estadio Nacional.
José Noguera, economista y académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago, sostuvo que los venezolanos de estratos sociales más bajos se llevan, entre comillas, los mejores salarios del mundo informal, desplazando a los chilenos. La nota de BioBioChile describe esto como competencia desleal en el empleo informal.
El diagnóstico del informe es que el mercado laboral chileno se deteriora y arrastra problemas estructurales. La próxima medición trimestral mostrará si el desempleo de los chilenos se mantiene en dos dígitos.