De Grange y la alcaldesa San Martín se contradicen sobre mallas en Las Condes

El biministro dijo que las barreras fueron superadas por el aluvión, pero la alcaldesa aclaró que su instalación aún no comenzaba.

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Presidente Kast, en compañía del Ministro de Obras Públicas y Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, inspecciona las obras del Canal de Santa MartaImagen: prensa.presidencia.cl · Victor Burgos · Derechos liberados con atribución

Según El Mostrador, el biministro Louis de Grange afirmó que las mallas de contención de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, no dieron abasto ante el último aluvión. Horas después, la alcaldesa Catalina San Martín aclaró que esas estructuras todavía no estaban instaladas.

La controversia partió el viernes en la mañana. En entrevista con Radio Duna, De Grange sostuvo: "En el caso de Las Condes hubo despeje de ducto, hubo instalaciones de mallas dinámicas también, pero la magnitud de la catástrofe es tan grande que simplemente no dan abasto".

La alcaldesa entregó otra versión. Explicó que el contrato para instalar las mallas dinámicas ya estaba firmado, pero faltaba habilitar los caminos de acceso a las quebradas. Precisó que la instalación "partía mañana". También dijo: "Yo sé que es lento, pero para los tiempos del Estado es rápida la instalación".

De Grange corrigió después su relato. Reconoció que los trabajos estaban en una fase previa, centrada en despejar las quebradas. Defendió la coordinación entre autoridades y afirmó que "estos eventos son impredecibles".

El aluvión arrastró vehículos, afectó viviendas y dañó establecimientos educacionales y recintos de salud de la comuna. De acuerdo con antecedentes que recopiló T13 y que cita El Mostrador, el municipio había planificado barreras dinámicas en las quebradas quemadas, pero no estaban operativas al momento de la emergencia.

El riesgo tenía antecedentes. El 29 de diciembre de 2025 comenzó un incendio forestal en el sector cordillerano de San Carlos de Apoquindo. Duró cuatro días y consumió cerca de mil hectáreas de vegetación, lo que dejó el suelo expuesto a la erosión.

El 31 de enero de 2026, una lluvia de 75 milímetros en una hora y 20 minutos activó las quebradas. Ese primer aluvión afectó ocho hectáreas urbanas, cerca de cuatro kilómetros de calles y 11 viviendas. El flujo bajó por la Quebrada Honda hasta la avenida Francisco Bulnes Correa.

En febrero, el montañista Carlos Valdivia documentó la acumulación de sedimentos y grandes rocas inestables en la zona. El 11 de febrero, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) calificó el sector como de alto peligro por remociones en masa, unos ocho meses antes de la nueva emergencia.

El informe revisó las quebradas La Honda, Grande, Los Almendros y Apoquindo. Concluyó que lo ocurrido en enero era "una reactivación de procesos en un área altamente propensa". Identificó lluvias intensas, pendientes fuertes, pérdida de vegetación y deficiencias en la infraestructura de mitigación.

Quedan preguntas sin respuesta. La fuente no precisa cuándo se firmó el contrato de las mallas, cuánto cuesta ni por qué la habilitación de accesos tardó meses tras la advertencia de Sernageomin. Tampoco aclara de dónde obtuvo De Grange la información que entregó en la radio.

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