Ocho meses antes del aluvión que golpeó el jueves 9 de octubre al sector precordillerano de Las Condes, el deportista Carlos Valdivia Davidson entregó a las autoridades dos informes. En ellos advertía que las quebradas de San Carlos de Apoquindo podían generar un evento de grandes proporciones.
Así lo informó T13, que tuvo acceso a los documentos. Según el balance oficial, el barro arrastró vehículos y buses RED, entró a recintos de salud y dejó más de 2.000 viviendas con daños.
Valdivia practica trail running, es decir, carrera por senderos de montaña, y entrena habitualmente en esas quebradas. Tras los incendios del verano recorrió el terreno, registró imágenes, recopiló datos y usó herramientas de inteligencia artificial para modelar escenarios. Su especialidad profesional no tiene relación con el estudio de quebradas.
El primer informe, fechado el 3 de febrero, describía un suelo con ceniza, limo, polvo, tierra suelta, gravilla y rocas, además de vegetación severamente dañada. Según su análisis, lluvias concentradas de entre 20 y 30 milímetros en 24 horas podían desencadenar un aluvión. Advertía que "las condiciones actuales favorecen la ocurrencia de eventos aluvionales de mayor magnitud".
El segundo, del 6 de febrero, fue más allá. "La cuenca tiene material suficiente para generar un aluvión real, no solo barro", escribió, y calificó los daños materiales como "un escenario real y posible". Para entonces, la zona ya había sufrido un primer aluvión en enero, tras los incendios.
Los documentos llegaron durante la primera semana de febrero a la Municipalidad de Las Condes y al gobernador de Santiago, Claudio Orrego. "Copio tu información a mi equipo de planificación urbana, con quienes estamos elaborando un estudio precisamente de los riesgos asociados a lo que me dices", le respondió Orrego.
El municipio valoró los antecedentes y registros audiovisuales, pero sostuvo que ya había identificado el riesgo después de los incendios y que trabajaba en medidas para enfrentarlo. Sin embargo, Mauricio Fabry, jefe de la División de Planificación y Desarrollo Regional del Gobierno de Santiago, afirmó que la Municipalidad de Las Condes "no ha presentado al Gobierno de Santiago ningún estudio relacionado con la Quebrada Honda". Agregó que no existe ningún proyecto pendiente de financiamiento sobre esa materia. El Gobierno de Santiago destacó inversiones por más de $6.086 millones en preparación y respuesta ante emergencias.
En terreno, la preocupación de los vecinos es otra. Un residente del condominio Santa Isidora, uno de los más afectados, dijo a Cooperativa que la comunidad teme robos durante la limpieza, porque hay vidrios rotos y casas inhabitables. Contó que en algunas viviendas el barro alcanzó 1,70 metros y que la mitad de sus vecinos perdió el primer piso completo.
El investigador de Clapes UC, centro de estudios económicos de la Universidad Católica, Rodrigo Arriagada, planteó en La Tercera que la vulnerabilidad del sector se acumuló durante años. Mencionó la desecación del bosque esclerófilo desde 2019 por la sequía, la expansión urbana hacia zonas expuestas y el incendio de diciembre.
La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, estimó que la remoción de escombros tomará semanas. Recordó que tras el aluvión del verano, de menor escala, la limpieza demoró una semana, y evitó comprometer una fecha de término.

