Alrededor de 2.000 viviendas resultaron dañadas y 55 quedaron anegadas por el aluvión que afectó el jueves por la tarde al sector de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes. La alcaldesa Catalina San Martín entregó el balance el viernes en la mañana, después de trabajar durante toda la noche en la zona más golpeada.
Según consignó Emol, la jefa comunal distinguió entre dos tipos de daño. "Por ejemplo, que el barro llegó a sus antejardines o fue para las casas, es alrededor de 2.000 casas. Pero las casas que están anegadas son 55", explicó.
El delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, precisó la cifra en 1.960 viviendas con algún grado de afectación, según Publimetro. De ellas, 55 presentan "problemas serios de habitabilidad". "Probablemente, esas familias deberán ser trasladadas", dijo Codina.
El número de lesionados no ha aumentado y se mantiene en seis personas. El caso más grave corresponde a un menor de edad con una fractura en una de sus piernas. Codina afirmó que hasta las primeras horas del viernes no había reportes de personas desaparecidas.
Las autoridades atribuyeron la emergencia a la gran cantidad de agua caída en poco tiempo, sumada a la acumulación de escombros en la Quebrada Honda tras un incendio ocurrido en el verano. Codina sostuvo la noche del jueves que en Álvaro del Portillo con Avenida La Plaza se habría bloqueado el canal subterráneo que permite el desagüe de la quebrada.
El director nacional subrogante del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), Mauricio Lorca, calificó el evento como un "flash flood", una crecida rápida de agua que arrastra gran cantidad de sedimento y materiales en muy corto tiempo.
El comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Giorgio Tromben, informó que hasta la noche del jueves había 14 carros en terreno y otros 400 bomberos con 50 máquinas listos en sus cuarteles. Según Tromben, los voluntarios rescataron y ayudaron a más de mil personas, y la afectación alcanza unas 200 hectáreas.
Sobre la remoción de barro, San Martín indicó que la meta es despejar las zonas aisladas sin poner en riesgo a las personas. "Vamos a seguir trabajando y hay maquinaria también en la quebrada, en Francisco Bulnes, con Quebrada Honda", afirmó.
Las calles Monseñor Álvaro del Portillo, General Blanche, Quebrada Honda, Avenida La Plaza y San Carlos de Apoquindo siguen interrumpidas para facilitar el paso de los equipos. El Gobierno decretó zona de catástrofe en Las Condes para agilizar los recursos destinados a enfrentar los daños.
