El Imacec (Índice Mensual de Actividad Económica, el termómetro mensual del Banco Central) cayó 1% anual en agosto. Según Diario Financiero, que analizó la cifra en su editorial, el resto de la economía tampoco muestra fuerza suficiente para compensar el freno de la minería. Frente a julio, la actividad retrocedió 0,7% en términos desestacionalizados.
La minería explica buena parte del golpe. El sector cayó 17,4% por menores leyes del mineral (la cantidad de cobre que trae cada tonelada de roca), mantenciones y mal clima. Los sectores no mineros crecieron y compensaron en parte esa baja.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, atribuyó el resultado a un proceso puntual en la minería y a otros impactos sectoriales transitorios. También anticipó un mejor desempeño para el último trimestre del año.
Diario Financiero pone en duda ese optimismo. La actividad no minera creció 1,4% anual en agosto, pero ese mes tuvo un día hábil más que el año anterior. Al descontar ese efecto y los factores estacionales, el avance fue de apenas 0,2% en doce meses.
Piénsalo como un negocio que vende más en un mes solo porque abrió un día extra. La venta sube, pero el negocio no mejoró. Según el diario, la debilidad viene desde antes: el PIB no minero creció 0,2% anual en el primer trimestre y 0,7% en el segundo.
El empleo agrega presión. Según el INE (Instituto Nacional de Estadísticas), la desocupación llegó a 9,6% en el trimestre junio-agosto. Los ocupados bajaron 0,9% en doce meses y el empleo asalariado formal cayó 2,9%.
Para tu bolsillo, esto se traduce en hogares con menos capacidad de gasto. Eso frena las ventas de las empresas y les quita incentivos para producir más y contratar, una especie de círculo que se alimenta solo.
El editorial recuerda que el Banco Central, en su IPoM (Informe de Política Monetaria) de septiembre de 2026, afirmó que el alza de los costos laborales contribuyó al deterioro del empleo, junto con la automatización y la menor actividad. En el informe de septiembre de 2025 ya había advertido efectos negativos del alza del salario mínimo y de la ley de 40 horas.
Diario Financiero plantea que la economía avanza tan lento que incluso perturbaciones transitorias pueden aumentar el riesgo de recesión. Apunta a la ley de reconstrucción y a la reforma al mercado de capitales como herramientas, aunque su efecto dependerá de cuándo y cómo se implementen.
Tras el dato de agosto, bancos y consultoras recortaron su proyección del PIB para 2026 a un rango entre -0,7% y 0,5%. Fintual, por ejemplo, la bajó de 0,4% a -0,7%.