El Banco Central redujo esta semana su proyección de crecimiento económico para Chile. El Producto Interno Bruto (PIB), que mide la producción total del país, pasó de proyectarse entre 1,0% a 1,74% a apenas entre 0,25% y 0,75% anual.
El techo de esta proyección, 0,75%, es el crecimiento más bajo que registró el país durante 2023, el último año del gobierno anterior. Una caída que se siente en todo: empleos, inversiones, expectativas.
Según T13, el exministro de Hacienda Mario Marcel, quien presidió el Banco Central, explicó que esta cifra golpea múltiples frentes. "Repercute sobre el empleo, sobre los ánimos para invertir", comentó. Cuando la economía crece poco, se crean menos empleos y hay menos incentivos para emprender.
Lo más preocupante es el consumo. "Es el componente más importante de la demanda interna y se ha visto afectado por una caída muy grande de la expectativa de los consumidores", señaló Marcel. Los chilenos están pesimistas. Influye el precio de los combustibles, pero también un clima político negativo en los primeros meses de este gobierno.
Otro número alarma: la inversión creció en cero según el Banco Central. Las empresas no están invirtiendo más pese a que proyectos existen. "Vamos a tener que esperar para ver el anunciado boom de inversiones", sentenció Marcel.
Las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) están rezagadas. Llevan cuatro años sin acceso suficiente a crédito bancario. "Son las Pymes las que se financian en los bancos locales, las empresas grandes se financian fuera", explicó Marcel. Propuso revivir las garantías Fogape, programa usado en la pandemia para facilitar financiamiento. El problema actual es un círculo vicioso: una empresa sin crédito empeora, aumenta su riesgo, y luego le cuesta más conseguir financiamiento.