Por primera vez desde que los talibanes retomaron el control de Afganistán en agosto de 2021, una delegación oficial del régimen islamista pisó Bruselas este martes. Bélgica emitió un visado de un día para permitir el ingreso de los funcionarios afganos, que se reunieron con representantes de 15 países miembros de la Unión Europea (UE) para discutir la factibilidad de vuelos de deportación masiva hacia el país asiático.
Dinamarca, Suecia y la propia Bélgica formaron parte de las delegaciones nacionales presentes, países que concentran la mayor cantidad de solicitudes de asilo afganas en Europa. La UE fue clara en señalar que la reunión no implica reconocimiento diplomático del régimen talibán, al que ningún Estado miembro del bloque reconoce formalmente. Se presentó como una comisión técnica para evaluar la viabilidad de los vuelos de repatriación.
Sin embargo, los talibanes no leyeron el encuentro en esos términos. Abdul Qahar Balkhi, director de relaciones públicas del Ministerio de Exteriores afgano, dijo que el viaje esperaba abrir "nuevas vías para un compromiso positivo" y ampliar "el espacio de cooperación basado en el respeto mutuo". El régimen, sometido a sanciones internacionales y caracterizado por la ONU como un "cementerio para los derechos humanos", aprovechó el encuentro para proyectarse como interlocutor legítimo ante Europa.
El portavoz de la Comisión Europea, Markus Lammert, fue concreto sobre el objetivo: algunos países buscan deportar a "personas que representan una amenaza para la seguridad y a criminales que han cometido delitos graves". El encuentro, que varios medios europeos describieron como rodeado de secretismo, refleja hasta dónde ha virado la política migratoria del bloque en los últimos años.
La UE también trabaja en crear campos de deportación fuera de sus fronteras, otra medida que redefine su política migratoria. La reunión del martes no produjo acuerdos formales, pero sí marcó un precedente: el bloque se sentó con un régimen al que sanciona y no reconoce, con tal de avanzar en su plan de deportaciones masivas.