El canciller Francisco Pérez Mackenna y el ministro de Defensa, Fernando Barros, acudieron este miércoles a la Sala del Senado. Explicaron los alcances de la adhesión de Chile al Escudo de las Américas, el mecanismo que impulsa el presidente estadounidense Donald Trump.
De acuerdo con La Tercera, la sesión especial se realizó a petición de senadores del Socialismo Democrático. Ellos reclamaron la ausencia del ministro de Seguridad, Martín Arrau, que también estaba convocado. Según el mismo medio, Arrau atendía otros temas de su cartera en el Congreso.
El presidente José Antonio Kast anunció la incorporación el 22 de septiembre en Nueva York, según El Periodista. El gobierno tomó la decisión sin aprobación legislativa. El mecanismo apunta a combatir el narcotráfico, la delincuencia transnacional y el terrorismo.
Pérez Mackenna defendió la medida por razones de seguridad. "El crimen organizado transnacional se ha instalado ya en la vida cotidiana de nuestro país", afirmó. Agregó que la cooperación incluye intercambio de información, tecnología y formación para policías y fiscales.
El canciller insistió en que el Escudo es una declaración política y no un tratado, por lo que no es vinculante. Detalló tres ejes. En seguridad, intercambio de inteligencia, capacitación y coordinación de sanciones financieras contra el narcotráfico.
En lo económico, mencionó la evaluación de mecanismos de revisión de inversiones por razones de seguridad, un abastecimiento confiable de minerales críticos y reglas para proveedores de infraestructura digital. Subrayó que esas reglas se aplicarían de manera no discriminatoria. El tercer eje busca coordinar posiciones en foros multilaterales.
Según el ministro, la declaración identifica 24 organizaciones criminales. Propone congelar sus activos, imponerles restricciones migratorias y perseguir penalmente a quienes les presten apoyo material.
La oposición no quedó conforme. El senador socialista Juan Luis Castro sostuvo que el problema es lo que acompaña a la cooperación policial. Habló de un alineamiento político y económico que no pasó por el Congreso.
Castro también apuntó a la invocación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), un pacto de defensa colectiva. Advirtió que las cláusulas sobre minerales críticos e infraestructura digital tocan la relación con China, principal socio comercial de Chile. Según él, Chile no puede aplicar sanciones a esas 24 organizaciones sin una ley.
La senadora comunista Claudia Pascual cuestionó que la Cancillería solo comunicara la arista contra el crimen. Según ella, el texto difundido por Washington sitúa los objetivos económicos como primer pilar. Calificó la iniciativa como una prolongación de la Estrategia Nacional de Seguridad de Estados Unidos.
El Periodista recoge críticas más amplias. Trump incluyó entre los temas clave el control de puertos y el flujo de cobre y litio. Ese medio también describe una Fuerza de Tarea Conjunta bajo el Comando Sur, el mando militar estadounidense para Latinoamérica. Esa versión no fue abordada por el canciller, según el relato de La Tercera.
Los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric firmaron una declaración conjunta. Reconocieron que la cooperación contra el crimen es indispensable, pero sin subordinar la política exterior a prioridades de una potencia extranjera.
El senador Alfonso de Urresti (PS) anunció el próximo paso. La oposición enviará un oficio formal a Pérez Mackenna con cada una de las preguntas que, a juicio de su sector, quedaron sin respuesta.

