Cuatro diputados de Renovación Nacional (RN) presentaron una reforma constitucional que cambia las interpelaciones a los ministros de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional. Los firmantes son Diego Schalper, Eduardo Durán, Daniel Valenzuela y Juan Carlos Beltrán. Con el proyecto, ambos secretarios de Estado podrían responder a la Cámara por escrito, sin tener que presentarse ante la Sala.
De acuerdo con La Tercera, la iniciativa se llama "Ley de interpelación responsable". Los diputados la presentaron después de la interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna, que impulsó la oposición.
La interpelación es una herramienta de fiscalización de la Cámara de Diputados. Con ella, los parlamentarios citan a un ministro para que responda preguntas en público. Para activarla se necesita la firma de al menos un tercio de los diputados en ejercicio.
El proyecto conserva ese requisito. Sin embargo, crea una regla distinta para las carteras de Relaciones Exteriores y Defensa. Las preguntas se presentarían por escrito y el ministro debería responderlas de la misma forma en un plazo de 15 días.
La propuesta deja abierta la posibilidad de que el ministro comparezca en persona. Para eso, los integrantes de la comisión respectiva tendrían que pedirlo con mayoría absoluta de sus miembros. Además, si el ministro estima que una sesión pública puede afectar la seguridad o el interés nacional, la sesión podrá ser secreta.
El jefe de bancada de RN, Diego Schalper, defendió la iniciativa con críticas a la oposición. "Lamentablemente, la irresponsabilidad que hemos visto de exponer a un canciller a dar respuestas públicas de materias que comprometen el interés nacional, obligan a considerar mecanismos extraordinarios", afirmó. Agregó que "esta oposición demostró que a lo mejor se deben considerar resguardos extra".
Daniel Valenzuela integra la Comisión de Defensa. Según el diputado, estas materias "muchas veces contienen información sensible y estratégica para Chile". Por eso, planteó que la Cámara debe fiscalizar sin exponer en una sesión pública información que afecte la seguridad o la soberanía del país.
El subjefe de bancada, Eduardo Durán, rechazó que el proyecto reduzca el control del Congreso. "Esta propuesta no elimina ni debilita la facultad fiscalizadora de la Cámara", sostuvo. A su juicio, la iniciativa fija un mecanismo concreto, con plazos y por escrito.
Juan Carlos Beltrán, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores, apuntó a la posición negociadora de Chile. "La política exterior no puede quedar sometida a la lógica de la disputa política del día a día", dijo. También advirtió que una respuesta improvisada en una sesión pública puede perjudicar los intereses del país.
El cambio tiene consecuencias concretas. Las interpelaciones dejarían de ser un cara a cara televisado en la Sala para dos ministerios clave y pasarían a ser un intercambio de documentos. Las fuentes no informan cómo reaccionó la oposición ni qué dijo el canciller sobre la propuesta.
Como modifica la Constitución, el proyecto necesitará un quórum especial en ambas cámaras. Las fuentes no indican a qué comisión irá ni cuándo comenzará su tramitación.