Valeria Cortés tras descender a la fosa de Atacama: "Estamos armando el rompecabezas del ciclo sísmico" La geofísica chilena que bajó más de 7.600 metros explicó cómo las observaciones del fondo marino ayudarán a comprender mejor los terremotos y tsunamis en Chile. Exponen chats subidos de tono entre Trini Neira y Camilo Huerta: "Me saqué el gusto" Ministra López respondió a "groseras descalificaciones" de Isabel Plá al Gobierno saliente Rodrigo Rojas Vade está en riesgo vital: Investigan posible secuestro y golpiza SuperGeek en Cooperativa: lo nuevo del Mobile World Congress La justificación del VAR para no cobrar penal en polémica jugada protagonizada por Pablo Parra Los nombres que suenan en la U para suceder a "Paqui" La expedición a la fosa de Atacama, realizada este verano por científicos chilenos y chinos a bordo del sumergible Fendouzhe, reveló información que permitirá formar "el rompecabezas" de los ciclos sísimicos en Chile.
Así lo afirmó a Cooperativa la doctora Valeria Cortés, geofísica del Instituto Milenio de Oceonografía (IMO) que hizo historia al convertirse en la primera mujer en descender más de 7.680 metros. Ya en tierra firme, la científica resaltó las sorpresas, impresiones e hitos que marcaron su exploración a una de las 10 fosas más profundas del mundo, una depresión submarina formada por la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana que se localiza frente a las costas del norte de Chile.
Viaje a lo desconocido Su amplia sonrisa al descender por primera vez a la fosa de Atacama dio la vuelta al mundo debido el hito que marcó, pero también por su expresión que reflejó la importancia que tuvo en lo personal y profesional este inédito viaje. Respecto a la preparación, Cortés precisa que el sumergible chino "está completamente aislado del entorno, entonces uno no siente el cambio de presión y se siente muy poco el cambio de temperatura".
Eso sí, la geofísica e investigadora del IMO destacó que "mentalmente requirió más trabajo, por lo menos para mí. A mí me daba miedo igual bajar y eso significó que tuve que trabajar harto cómo enfrentar ese miedo o cómo modificarlo, transformarlo en algo que fuera manejable para mí".
Ya a bordo del Fendouzhe, la doctora relató que su interior es "como una pecera invertida", donde "se mantiene todo perfecto, está equilibrado en presión, temperatura". Las sorpresas a 8.000 metros de profundidad A casi un mes de esta experiencia y con una imagen más reposada de lo vivido en el fondo del mar, la doctora Cortés contó que "me sorprendió cuán al desnudo estaban las estructuras geológicas" porque "yo pensé que iba a estar todo cubierto de sedimentos, que iba a ser difícil de ver las fallas, pero las fallas son gigantes, hay unas que tienen kilómetros".



