El ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, anunció este lunes la entrega de 40 subsidios de arriendo a familias de Villa Mirador, en Arauco, Región del Biobío. El conjunto habitacional presenta grietas, socavones y humedad.
Según informó La Tercera, los equipos técnicos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) llegaron al condominio el domingo para iniciar obras de mitigación y una evaluación integral del terreno. El lunes, Poduje entregó el primer balance.
"Detectamos al menos cinco puntos con grietas, con desprendimiento de tierra, que dan cuenta de una situación bastante inestable del suelo", dijo el ministro. Agregó que hay muchas casas con afloramiento de agua y humedad crónica.
Los subsidios irán a las familias ubicadas frente a las líneas de corte de las calles, donde están las fisuras y los socavones, y a quienes ya viven en casas inhabitables. Poduje estimó que el beneficio estaría listo el miércoles 14 de octubre.
El catastro registra 138 viviendas con daños, principalmente filtraciones, humedad persistente y hongos. Emol consignó que el ministro describió una casa con un golpe de humedad de unos 30 puntos sobre lo normal, con paredes y baños cubiertos de hongos.
Las fuentes describen la magnitud de las fallas de manera distinta. La Tercera habla de desprendimientos de tierra de hasta cuatro o cinco metros. Emol menciona una grieta de cerca de 500 metros de extensión y socavones de hasta cinco metros de profundidad, que atribuye a las lluvias de los últimos meses.
Poduje advirtió que algunas grietas siguen creciendo y que las calzadas se han separado. Según el ministro, eso muestra que el terreno sigue inestable.
El proyecto se construyó entre 2010 y 2014 a cargo del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) del Biobío. Según Emol, tiene cerca de 300 casas repartidas en tres terrazas sobre un cerro con taludes naturales.
El ministro calificó la situación de "impresentable, inexplicable" y dijo que habló con la constructora Martabid para exigirle soluciones. Además, apuntó a posibles fallas en la compactación y ejecución de los rellenos, desniveles, pavimentos deformados y desprendimientos de taludes.
El municipio de Arauco envió 14 oficios desde 2013 advirtiendo irregularidades. Por eso, el Serviu revisará los antecedentes del proyecto para establecer qué ocurrió durante su desarrollo.
La medida de fondo es un estudio de mecánica de suelos, financiado por la constructora y con un plazo de tres meses. Lo hará una universidad independiente, mientras la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (DITEC) del Minvu actuará como contraparte técnica.
De ese informe dependerá el destino de las familias. Si el terreno puede repararse, se arreglará. Si no, según Poduje, las familias serán trasladadas a nuevas viviendas en terrenos seguros, que aún no se definen.

