En una reunión con empleados de su fundación, Bill Gates, cofundador de Microsoft y filántropo estadounidense, pidió disculpas por sus encuentros con Jeffrey Epstein, el financiero fallecido y condenado por delitos sexuales. La respuesta tuvo lugar durante una sesión interna cuya grabación fue citada por el diario estadounidense The Wall Street Journal, que dio cuenta de las declaraciones públicas del empresario.

Gates reconoció que “fue un gran error pasar tiempo con Epstein” y admitió que llevar a ejecutivos de la Fundación Bill y Melinda Gates a reuniones junto a Epstein «manchó el nombre de la asociación». Al mismo tiempo, rechazó haber participado en conductas delictivas relacionadas con el caso, y afirmó "No hice nada ilícito. No vi nada ilícito".

Según la reconstrucción pública, el vínculo entre Gates y Epstein incluyó cenas desde 2011 y encuentros intermitentes hasta 2014, mucho después de que Epstein se declarara culpable en 2008 por solicitar servicios sexuales de una menor. Gates dijo que algunas fotografías difundidas recientemente, en las que aparece junto a mujeres cuyos rostros fueron ocultados, correspondían a imágenes que Epstein le pedía tomarse con asistentes tras reuniones.

El empresario también negó haber visitado la isla privada vinculada a Epstein en las Islas Vírgenes de Estados Unidos, y sostuvo que las referencias en correos electrónicos publicados por la prensa, que sugerían infidelidad o problemas de salud, pudieron ser maniobras del propio Epstein. La fundación y su trabajo filantrópico han quedado en el centro de una discusión pública sobre transparencia y relaciones con figuras controvertidas.

La noticia llega en paralelo a que el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton y su esposa, Hillary Clinton, exsenadora y exsecretaria de Estado de Estados Unidos, se preparan para declarar en una investigación relacionada con Epstein, con audiencias previstas este jueves y viernes según las citaciones difundidas por autoridades federales. Los documentos que alimentan la investigación incluyen indagaciones que vinculan a Epstein con un agente de Customs and Border Protection, la agencia de aduanas y control fronterizo de Estados Unidos, en el aeropuerto de St Thomas, en las Islas Vírgenes de Estados Unidos.

Fuentes citadas por la prensa incluyen a The Wall Street Journal, que publicó la grabación de la reunión, y a Nine News Australia, que anteriormente había vuelto a poner en diálogo público las citas de Gates sobre su relación con Epstein. Las versiones públicas aún dejan zonas grises sobre la naturaleza exacta de algunos encuentros, y la Fundación Bill y Melinda Gates no ha entregado una cronología pública detallada de todas las reuniones con Epstein.

En el plano simbólico, el episodio reaviva en la política y la filantropía global un debate sobre las redes de poder, la rendición de cuentas y la separación entre donaciones privadas y legitimidad pública. En América Latina y en Chile esto alimenta cuestionamientos sobre cómo organismos y grandes fundaciones gestionan riesgos reputacionales y la transparencia en sus vínculos internacionales. A corto plazo, la atención estará puesta en las declaraciones de los Clinton y en cualquier documento adicional que pueda arrojar luz sobre hasta qué punto las relaciones con Epstein involucran a figuras del mundo político y filantrópico.