El lunes entraron en vigor en Australia nuevos códigos de seguridad en línea que obligan a los sitios con pornografía y otros contenidos sensibles a verificar la edad de los usuarios, y en los últimos días las descargas de aplicaciones de redes privadas virtuales, o VPN, se han disparado, según datos de la firma de análisis de apps Sensor Tower.

Los cambios técnicos ya se notaron: sitios propiedad de Aylo, la empresa dueña de Pornhub, RedTube y YouPorn, mostraban avisos a visitantes con direcciones IP australianas advirtiendo que no aceptaban nuevas cuentas en la región. Además, Pornhub dejó visible en su portada solo contenido apto para trabajo para usuarios australianos no registrados. En paralelo, VPN Super Unlimited Proxy subió del puesto 40 al 7 en la lista de apps gratuitas para iPhone en Australia entre el 2 de marzo y el domingo, mientras que Proton VPN pasó del 174 al 19 y NordVPN del 189 al 13, de acuerdo con Sensor Tower.

Las VPN permiten que la ubicación percibida del usuario aparezca fuera de Australia, y por eso algunos internautas las usan para intentar acceder a sitios bloqueados por las nuevas reglas. Las medidas de verificación de edad afectan no solo a páginas pornográficas, sino también a contenidos extremadamente violentos y material relacionado con autolesiones. La oficina del comisionado de seguridad en línea de Australia, la eSafety Commissioner, advirtió que las plataformas que no cumplan las normas podrían enfrentar multas significativas; según el regulador, las sanciones podrían llegar a 49,5 millones de dólares por cada infracción.

Julie Inman Grant, la comisionada de eSafety de Australia, dijo en la emisora ABC que las plataformas con contenido clasificado R18 deben verificar la edad de los usuarios, y que el código se aplica además a redes sociales y servicios de IA conversacional. Usuarios australianos reportaron que en la plataforma X, propiedad de Elon Musk, se les pedía verificar la edad para ver publicaciones con contenido adulto, y que el chatbot de X, Grok, bloqueó la generación de material restringido hasta que se pasara un control de edad. La página de políticas regulatorias de X para Australia indica que su método mezcla señales de comportamiento de cuenta, herramientas de estimación de edad facial y comprobantes de la cuenta cuando es necesario. X fue contactada para comentar sobre la implementación.

Este episodio es relevante más allá de Australia porque puede marcar un precedente en regulación digital y verificación de edad para plataformas globales. Los países de América Latina y legisladores chilenos suelen observar normas y tecnologías aplicadas en democracias avanzadas como fuentes de soluciones o advertencias. El auge en el uso de VPN plantea dilemas contrapuestos: por un lado protege el acceso y la privacidad del usuario; por otro, complica la capacidad de los reguladores para aplicar controles de protección de menores y obliga a las empresas a desplegar sistemas de verificación más intrusivos.

En lo inmediato, se espera que el regulador australiano supervise el cumplimiento y que las plataformas ajusten sus sistemas técnicos. A mediano plazo, la experiencia australiana puede alimentar debates en Chile y la región sobre hasta qué punto exigir comprobantes de edad, qué tecnologías usar, y cómo equilibrar protección de menores, libertad de acceso y privacidad de los usuarios.