El nombramiento de Joaquín Cortez Huerta como nuevo Superintendente de Pensiones por parte del Presidente José Antonio Kast ha puesto el foco en la extensa trayectoria del economista en la industria que ahora debe regular. Cortez llega al cargo tras una década de gestión de Osvaldo Macías, integrando una experiencia que combina el sector público —como expresidente de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF)— con altos cargos directivos en el mundo privado.
Vínculos recientes con la industria La designación de Cortez se produce en un momento en que mantenía una participación activa en el sector previsional y de seguros. Hasta el lunes de esta semana, la nueva autoridad se desempeñaba como director en las filiales de AFP Habitat en Perú y Colombia, además de integrar el directorio de Prudential AGF.
A estos roles se suma su pasado como director de Confuturo y Corpseguros, compañías vinculadas a la Cámara Chilena de la Construcción, y una carrera de 15 años en AFP Provida, donde ejerció como gerente de inversiones y, posteriormente, como presidente del directorio entre 2011 y 2013. El antecedente del caso La Polar Uno de los hitos documentados en su carrera ocurrió en junio de 2011, cuando estalló el fraude de la multitienda La Polar.
En ese periodo, Cortez era gerente de inversiones de Provida, administradora que entonces era controlada por el grupo BBVA. Bajo su mando, la AFP adquirió el 26% de un bono emitido por La Polar, el cual fue intermediado por la corredora de bolsa del propio BBVA.
La operación generó dudas sobre una posible triangulación de dineros, ya que gran parte de los recursos del bono se utilizaron para pagar deudas que la multitienda mantenía con el banco BBVA. Si bien la Superintendencia de Pensiones de la época, liderada por Solange Berstein, descartó irregularidades y falta de intención de perjudicar los fondos, el expediente de la investigación reveló que no existen registros de audio de las llamadas donde se coordinó la compra, debido a que el sistema de grabación de la AFP era parcial.
