Comprar remedios en una feria libre o dejar de tomar un tratamiento por falta de dinero son consecuencias habituales de un sistema que transfiere gran parte del gasto en salud a las propias personas. Paula Daza, exsubsecretaria de Salud y actual directora ejecutiva del Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud de la Universidad del Desarrollo, plantea que Chile necesita un cambio concreto: un fondo nacional de medicamentos.
El diagnóstico que sustenta su propuesta es claro: el 39% de lo que se gasta en salud en Chile lo pagan las familias directamente de su bolsillo, según cifras que Daza presentó en conversación con el programa Expreso Biobío. "Eso empobrece a las familias y también hace que la salud se perjudique", afirmó la exautoridad.
Daza, quien también integra el Consejo Nacional de Salud, propone crear un fondo dirigido a los medicamentos de uso más frecuente. La iniciativa no parte de cero: toma como referencia el GES, las Garantías Explícitas en Salud, el programa público que cubre tratamientos para enfermedades específicas con financiamiento estatal.
Según explicó, el fondo reduciría el gasto directo de los hogares. Si además se estructura como un seguro colectivo, permitiría negociar precios con los laboratorios farmacéuticos y acceder a medicamentos más baratos para la población.