Según Emol, la economía chilena tendría que crecer en torno a 1% anual promedio entre septiembre y diciembre para no cerrar 2026 con una caída del Producto Interno Bruto (PIB, el valor de todo lo que produce el país). Así lo calculó Valentina Apablaza, economista del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP).
El punto de partida no ayuda. Entre enero y agosto, el Imacec (Indicador Mensual de Actividad Económica, una especie de termómetro mensual del PIB) creció solo dos veces: 0,1% en marzo y 2% en julio. El resto fueron meses en rojo.
Con esos números, el PIB retrocedió 0,3% en el primer trimestre y 0,2% en el segundo. En los ocho primeros meses, la actividad acumula una caída de 0,5% frente al mismo periodo de 2025.
Apablaza advirtió que si el tercer trimestre también cae, "la vara se pone aún más exigente". En ese caso, el último trimestre necesitaría un alza "mucho más cercana a un 1,5% anual". Incluso así, dijo, el resultado sería un crecimiento cercano a 0%, "levemente positivo", que no es para cantar victoria.
El mayor freno es la minería. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anticipó en el Encuentro Nacional del Agro (Enagro) que la producción minera caería 9% e incluso 10% este año. A comienzos de mes, el mismo Quiroz había hablado de -7%.
Según el ministro, esa caída restaría un punto al crecimiento, más medio punto por efectos de segunda vuelta, es decir, el impacto que se traspasa a otros sectores. La cifra choca con la baja de 3,3% que proyecta para la minería el Informe de Finanzas Públicas del tercer trimestre, elaborado por la Dirección de Presupuestos (Dipres).
En agosto, la minería se desplomó 17,4% anual y arrastró al Imacec a -1%, según el Banco Central. En cambio, la parte no minera de la economía creció 1,4%. Itaú estimó que, como el cobre representa cerca del 10% del PIB, una caída como la que anticipa Quiroz restaría alrededor de un punto al crecimiento solo por efectos directos.
Rodrigo Tranamil, economista de la Universidad Autónoma, explicó que "los temporales, mantenciones y menores leyes desplomaron el Imacec minero". Las leyes son la concentración de cobre en el mineral: si bajan, se obtiene menos metal por cada tonelada extraída. Ese golpe terminó "afectando al agro y logística", agregó.
Para Tranamil, el PIB solo evitará caer si se disipan los shocks transitorios de oferta que contrajeron el Imacec en julio y agosto. Solo así la actividad podría llegar al rango de entre 0,25% y 0,75% que proyecta el Banco Central en su Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre.
El fenómeno climático de El Niño también pesa. Sergio Lehmann, economista jefe de BCI, dijo a El Mercurio que ya se notó en los Imacec de julio y agosto y que "también en el cuarto trimestre veremos algún efecto".
Carolina Grünwald, economista jefa de Prudential AGF, apuntó a un problema de fondo: "Estamos muy expuestos a shocks de oferta (clima, minería, petróleo) porque tenemos una demanda interna muy débil". Dicho de forma simple, cuando las familias y empresas gastan poco, cualquier golpe en la producción se nota más.
Francisca Pérez se mostró cauta sobre una recuperación minera este año. Mencionó leyes bajas, huelgas, mantenciones no programadas, paralizaciones por el clima y la tragedia en El Teniente. "Esperemos que no reste mucho en el año", señaló.
Alejandro Urzúa, analista de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y OpenBBK, dijo que el país necesita "que la minería produzca más, que la inversión comience a moverse y que las familias recuperen algo de capacidad de consumo". Para tu bolsillo, crecer cerca de cero significa una economía estancada, con menos empleo y menos alzas de ingresos.
Urzúa planteó tres escenarios: crecimiento mínimo, cifras negativas o un repunte impulsado por el cobre y la inversión. También influirán el precio del metal, el costo de los combustibles y la economía mundial. "El problema es que queda poco tiempo para revertir la tendencia", sostuvo. Los próximos Imacec, desde septiembre, dirán si el país alcanza ese 1% promedio que necesita.


