La Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmó el rechazo al proyecto minero-portuario Dominga de Andes Iron en una resolución conocida el sábado, manteniendo así la decisión que ya había tomado el Comité de Ministros en enero de 2025. Hoy la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, respaldó la postura del Ejecutivo en una entrevista con T13 Radio y explicó por qué el gobierno ha sido inflexible en este caso.

Rojas dijo que no existe un sesgo en la entrega de permisos a grandes inversiones, pero sostuvo que Dominga presenta problemas técnicos y de fondo que impiden su aprobación. Según la ministra, "Cuando contamos con un buen estudio de impacto ambiental, los proyectos avanzan y fluyen rápidamente". La iniciativa contempla una inversión de US$ 2.500 millones, pero —añadió Rojas— el estudio de impacto ambiental del proyecto muestra falencias muy importantes y por eso el Comité de Ministros lo ha rechazado tres veces.

La secretaria de Estado explicó además que su responsabilidad es resguardar el patrimonio natural que reconocen los chilenos, y apuntó de manera particular al archipiélago de Humboldt, un territorio marino frente al norte de Chile con alta biodiversidad y congregaciones de aves y mamíferos marinos. Para Rojas esa zona es central en la evaluación porque los riesgos ambientales allí tienen implicancias nacionales.

El panorama administrativo y judicial del proyecto es complejo. El Primer Tribunal Ambiental había emitido resoluciones sobre Dominga que la Corte de Apelaciones de Antofagasta anuló por vicios procesales, según fallos recientes. Por su parte, Andes Iron ha calificado el último fallo como procedimental y ha anunciado que evaluará los pasos a seguir para mantener el proyecto, según comunicados de la empresa.

En la práctica, la decisión deja al proyecto sin la autorización administrativa necesaria para avanzar, y abre un nuevo capítulo de recursos legales y eventuales nuevas presentaciones del estudio de impacto ambiental. Desde el Ejecutivo, la ministra Rojas reforzó que las políticas ambientales buscarán equilibrar inversión y protección de ecosistemas sensibles, y que el resultado dependerá ahora de cómo Andes Iron responda a las observaciones técnicas y de los próximos pronunciamientos judiciales.