En un terreno eriazo de la comuna de Las Condes se concentra, según especialistas, más de 100 ejemplares de conejos, lo que ha motivado advertencias de autoridades sanitarias, ambientalistas y académicos sobre riesgos ecológicos, de salud pública y estructurales. Los expertos llaman a una respuesta técnica y responsable que evite soluciones improvisadas.

Gricel Riquelme, docente de la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad del Alba, explicó que los conejos que hoy se observan no son especies nativas de Chile y tienen una alta tasa de reproducción, lo que favorece multiplicaciones rápidas si no hay control. Según la académica, esto transforma lo que a simple vista parece una imagen pintoresca en un problema complejo.

Sobre el impacto ambiental Riquelme señaló que "los conejos consumen grandes cantidades de vegetación y pueden competir con fauna nativa por alimento y hábitat", lo que, en poblaciones densas, conduce a degradación del suelo y disminución de la vegetación nativa. Esa pérdida de cobertura puede cambiar la dinámica de áreas verdes y periurbanas de la comuna.

El daño a la infraestructura es otra preocupación. Las madrigueras y la excavación continuada pueden provocar erosión y debilitamiento de suelos, con riesgo para jardines, zonas verdes y posibles estructuras subterráneas. Además, las cavidades aumentan el peligro de tropiezos o lesiones para personas y mascotas que circulan por sectores residenciales.

En materia de salud pública la académica advirtió que "las grandes concentraciones animales pueden favorecer las infecciones y parasitosis" propias de la especie, y recomendó evitar la manipulación sin protección y que personas no especializadas intenten capturarlos o trasladarlos.

Respecto a las medidas concretas, los especialistas insisten en que la respuesta debe ser técnica y coordinada. Entre las recomendaciones están, de manera prioritaria, no alimentar ni incentivar la presencia de los animales; realizar un diagnóstico poblacional y sanitario; ejecutar capturas por equipos capacitados; evaluar programas de esterilización y traslado solo cuando sea técnicamente pertinente; y diseñar un plan de manejo del hábitat que incluya cierre y limpieza del terreno.

Los expertos sugieren que la intervención articule a la Municipalidad de Las Condes, a la Secretaría Regional Ministerial de Salud (Seremi de Salud) y, según la naturaleza del problema, a organismos con competencia en fauna, siempre con criterios técnicos y de bienestar animal. También advierten que no existen estudios locales publicados que determinen el origen exacto de esta población, por lo que es necesario un diagnóstico antes de aplicar soluciones definitivas.

En el plano social, la presencia de terrenos abandonados y la disponibilidad de alimentos son factores que facilitan la instalación de poblaciones silvestres o introducidas en áreas urbanas. Sin un plan, la combinación de alta reproducción y ausencia de control puede llevar a un aumento rápido de ejemplares y a mayores costos ambientales y económicos para la comuna.

Hasta que se implemente un plan técnico, los especialistas recomiendan a la comunidad evitar intervenciones caseras, no alimentar a los animales y reportar la situación a la Municipalidad de Las Condes y a la Seremi de Salud. El siguiente paso recomendado por académicos es la realización de un estudio poblacional y sanitario que sirva de base para un programa de manejo integral, con seguimiento público y transparencia en las medidas aplicadas.