El Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) de Magallanes publicó un estudio sobre el mercado de extintores en Punta Arenas que revela dos problemas concretos: precios muy dispares entre proveedores y una mayoría de locales sin certificación formal.

El análisis se realizó en abril y abarcó diez proveedores de la ciudad. La brecha más grande se registró en la recarga de un extintor de dióxido de carbono (CO₂) de 5 kilos: el servicio más barato costaba $44.625 y el más caro llegaba a $119.000, una diferencia del 167%, casi $74 mil. En extintores nuevos de Polvo Químico Seco de 4 kilos, el rango fue de $28.990 a $69.000, unos $40 mil de margen.

El tema de la certificación es igual de relevante. De los ocho proveedores que ofrecen recarga y mantención, solo tres cuentan con la acreditación necesaria. Eso significa que quien elige el precio más bajo podría estar contratando a alguien sin respaldo técnico oficial.

Matías Salazar, director regional del SERNAC de Magallanes y la Antártica Chilena, explicó que el clima de la zona justifica este tipo de estudio. "El clima que tenemos en nuestra región y en Punta Arenas nos obliga a utilizar diversos sistemas de calefacción durante todo el año, empleando muchas veces materiales combustibles con un alto potencial de ignición y peligro de fuego", señaló.

Punta Arenas es una de las ciudades más australes del mundo, con temperaturas bajo cero durante gran parte del año. La dependencia de estufas a leña, parafina y otros combustibles eleva el riesgo de incendio en los hogares. Aunque la ley no obliga a los residentes a tener extintor en casa, muchas familias mantienen uno como precaución.

El análisis también incluyó el tipo de fuego que apaga cada producto y su capacidad de extinción, además de las certificaciones y acreditaciones disponibles. El SERNAC recomendó a los consumidores de la región cotizar en varios locales y confirmar que el proveedor cuente con certificación vigente antes de contratar un servicio de recarga o mantención.