El 11 de marzo de 2026, día del cambio de mando, un grupo significativo de familiares y cercanos de la administración de Gabriel Boric presentó su salida de cargos de confianza, según reportó el medio The Clinic. La decisión responde a una orden de renuncia para puestos de confianza que alcanza a asesores y jefaturas políticas del gobierno saliente.
El contexto tiene antecedente en la propia retórica del presidente Gabriel Boric, quien al inicio de su mandato declaró "no habrá espacio para el pituto". Pese a esa promesa, durante cuatro años varios parientes y vínculos cercanos ocuparon cargos en diferentes reparticiones. En este último día de gobierno se aplicó una renuncia obligatoria para puestos de confianza, con salidas concentradas en sectores clave.
Entre las salidas más simbólicas figuran Josefina Amenábar, cuñada de Nicolás Grau, ministro de Economía y Hacienda, quien ejercía como jefa de gabinete en la Subsecretaría de Evaluación Social y dejó su cargo el 11 de marzo. Matías Grau, hermano del ministro Nicolás Grau, cesó el mismo día; él estaba a cargo del sistema de catastro en Servicios Sociales. Valeska Naranjo, exesposa de Gonzalo Durán, delegado presidencial (delegado presidencial es la autoridad regional o comunal designada por el gobierno) y asesora que pasó por la Secretaría General de Gobierno, Deportes y la secretaría ejecutiva de Elige Vivir Sano, también finalizó su vínculo el 11 de marzo. Luis Santa Cruz Grau, primo de Nicolás Grau, y Dolores Reyes, pareja del diputado Gonzalo Winter, terminaron sus labores como asesores en el Segundo Piso de La Moneda el 10 de marzo.
Hubo, sin embargo, excepciones amparadas en la naturaleza técnica o en la trayectoria previa en la carrera funcionaria. Valentina Orellana, hermana de la ministra de la Mujer, continuará trabajando en el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural; ingresó a la institución en 2017 a través de un plan de fomento lector en Coquimbo y tiene una carrera funcionaria previa a la designación de su hermana. En el mismo eje, Paula Carrasco, seleccionada nacional de básquetbol y pareja del presidente Gabriel Boric, mantiene una relación laboral de carácter técnico en el Ministerio del Medio Ambiente, donde participa en la elaboración del Inventario de Gases de Efecto Invernadero; su permanencia es, según las fuentes, de naturaleza contractual y voluntaria.
Los cambios siguen una práctica habitual en los traspasos de mando en Chile: los cargos de confianza se depuran para permitir que la nueva administración nombre a su equipo. El precedente histórico muestra que esto ocurre de forma rutinaria, aunque en este caso la presencia previa de familiares y vínculos cercanos amplificó el debate público sobre nepotismo y mérito. Quien gana, en términos políticos inmediatos, es la nueva coalición que asumirá y podrá designar su propio aparato; quienes pierden son los asesores vinculados al círculo íntimo del gobierno saliente y, en lo simbólico, la imagen del Ejecutivo que prometió combatir el pituto.
Para el ciudadano común las consecuencias son mixtas. Si bien la salida de puestos de confianza puede ser vista como un retorno a la normalidad institucional y una oportunidad para renovar equipos, también existe riesgo de pérdida de memoria administrativa en reparticiones clave y de interrupciones en proyectos en curso. El debate sobre control de nepotismo y transparencia quedará abierto y probablemente formará parte de la agenda política del próximo gobierno. The Clinic es la fuente principal de estos reportes; algunos casos, como la situación exacta de contratos técnicos, siguen siendo aclarados por las instituciones involucradas.