Un proceso judicial que se arrastra desde la reorganización de Enjoy alcanzará un momento decisivo en Antofagasta, cuando el Segundo Juzgado de Letras de Antofagasta celebre una audiencia para resolver una solicitud de liquidación forzosa contra la concesionaria que administra el Casino de Antofagasta. La resolución podría traducirse en la pérdida del permiso municipal y, con ello, en la paralización de un recinto que funciona como nodo de ocio y empleo en la capital regional.

El conflicto nace en la estructura societaria que controlaba el inmueble donde funciona el casino. Según los antecedentes del caso, la propiedad estaba vinculada a la sociedad inmobiliaria Proyecto Integral Antofagasta, compuesta por dos socios: Casinos de Chile, controlada por los acreedores de Enjoy, con cerca del 70% de la propiedad, y Dalmacia Gamming SA, ligada al grupo empresarial de los hermanos Simunovic, con el porcentaje restante. Tras la reorganización de Enjoy, esa configuración societaria se reconfiguró y, de acuerdo con las partes y documentos judiciales, algunos derechos sobre el inmueble habrían sido modificados durante el proceso concursal.

En el centro del problema está un contrato de arriendo con opción de compra, un mecanismo similar a un leasing que permitía a la sociedad propietaria cobrar rentas y eventualmente quedarse con la propiedad al final del plazo. Ese contrato se extendía hasta 2038 y contemplaba subarriendos mensuales por montos relevantes: UF 14 mil (Unidad de Fomento, UF, aproximadamente $518 millones chilenos) que pagaba la operadora, y pagos cercanos a UF 10 mil (unos $370 millones) hacia el propietario del edificio. La presencia de ese plazo largo y de esas rentas convirtió al contrato en el activo más valioso del esquema societario.

La controversia, según los registros del proceso, se intensificó cuando el derecho sobre el inmueble fue retirado de la sociedad que lo administraba, lo que dejó a esa empresa sin su principal activo. Los antecedentes públicos no son del todo claros sobre a quiénes se transfirieron concretamente algunos derechos, y en la documentación se alude a modificaciones realizadas en la etapa de reorganización de Enjoy.

Consultada por DF Regiones, la firma Dalmacia Gamming SA afirmó que hasta la fecha no ha sido notificada formalmente de las solicitudes de liquidación y expresó su reserva de acciones frente a "quienes hubieran participado en la instrumentalización de procedimientos concursales". Esa declaración, que la empresa entregó a medios locales, subraya la tensión entre las partes sobre la validez y la oportunidad de los actos societarios realizados tras la reorganización.

Si la petición de liquidación forzosa prospera, el riesgo no es sólo jurídico. El cierre o la interrupción de la concesión podría afectar a trabajadores directos e indirectos, al flujo de público y a la oferta de ocio de Antofagasta, ciudad cuyo tejido urbano y turístico incluye al casino como uno de sus hitos contemporáneos. Además, la resolución puede abrir un precedente para otros inmuebles y contratos derivados de la caída y reordenamiento de Enjoy.

La audiencia está fijada para el 18 de marzo, cuando el tribunal deberá evaluar los argumentos de quienes solicitaron la liquidación y la defensa de la concesionaria. El fallo, o los acuerdos que se generen en ese escenario, definirán los próximos pasos jurídicos y administrativos, y tendrán un impacto directo en la operación del Casino de Antofagasta y en los actores empresariales que participaron en la reconfiguración posreorganización de Enjoy.