El Gobierno de José Antonio Kast dejó constancia ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas de que, a su juicio, la salud sexual y reproductiva no es un derecho reconocido internacionalmente. La intervención ocurrió el 7 de octubre en Ginebra, Suiza.
De acuerdo con BioBioChile, la declaración estuvo a cargo de Fernando Cabezas, ministro consejero y representante permanente adjunto de Chile ante los organismos internacionales con sede en esa ciudad. El Consejo es el órgano de la ONU que revisa la situación de los derechos humanos en los países miembros y adopta resoluciones sobre la materia.
Cabezas habló en una explicación de voto sobre la resolución A/HRC/63/L.34, que reafirmaba el derecho humano al agua potable y al saneamiento. Uno de sus apartados vinculaba el acceso al agua y la higiene con la salud menstrual y los derechos sexuales y reproductivos.
El diplomático pidió que su declaración quedara en las actas. "El Gobierno de Chile promueve y protege el derecho a la vida", afirmó, de conformidad con el ordenamiento jurídico interno y las obligaciones internacionales del país.
Las fuentes difieren en un punto clave. Según BioBioChile, Cabezas sostuvo que la salud sexual y reproductiva no constituye un derecho reconocido internacionalmente. The Clinic, en cambio, citó que el diplomático se refirió al aborto como lo que no constituye un derecho internacional. En ambas versiones, Chile planteó que la definición jurídica depende de las normas internas de cada Estado.
Cabezas también reafirmó el compromiso chileno con el derecho al agua y al saneamiento, incluida la higiene menstrual de mujeres y niñas. Sin embargo, pidió que las resoluciones mantengan un lenguaje estrictamente ligado a su tema, porque eso facilitaría el consenso.
Chile no estuvo solo. Según The Clinic, Argentina, Colombia, Perú, Costa Rica y Paraguay también se desmarcaron del lenguaje sobre derechos sexuales y reproductivos. El representante argentino dijo que mezclar el sexo con el agua banaliza los derechos humanos. El de Colombia sostuvo que no se trata de un lenguaje universalmente acordado.
El Global Center for Human Rights, organización que se define como defensora de la vida, celebró la coordinación. Según escribió en X, se trata de la consolidación de un bloque provida latinoamericano en la ONU.
La postura contrasta con documentos del propio sistema de Naciones Unidas. Un informe sobre Chile publicado en 2025 aborda expresamente el derecho de las mujeres a la salud sexual y reproductiva y las obligaciones estatales para protegerlo.
También marca un giro respecto del gobierno de Gabriel Boric, que promovió esos derechos como parte de su política exterior feminista. Kast, por su parte, ha defendido por años la vida desde la concepción y ha cuestionado la ley de aborto en tres causales, aunque evitó el tema en su campaña presidencial y priorizó seguridad, empleo y economía.
La declaración quedó registrada en las actas del 63.º período de sesiones del Consejo. Hasta ahora, las fuentes no informan reacciones de la oposición chilena ni cambios anunciados a la ley de tres causales.
