El Ejército mexicano abatió este domingo 22 de febrero a Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', en un operativo realizado en el municipio de Tapalpa, en el estado de Jalisco, según confirmaron funcionarios de primer nivel. Durante la mañana también se reportaron despliegues en Talpa de Allende, otra zona ligada al capo.
Tras la confirmación de su muerte se produjeron bloqueos en al menos seis estados —Jalisco, Michoacán, Colima, Tamaulipas, Guanajuato y Aguascalientes— y episodios de violencia atribuibles a reacciones de grupos criminales afines, según reportes locales y oficiales.
Oseguera Cervantes, nacido el 17 de julio de 1966 en Naranjo de Chila, municipio de Aguililla, Michoacán, saltó de labores agrícolas y migración a Estados Unidos a una carrera criminal que incluyó una condena en los años 90 por venta de drogas en ese país. De vuelta en México, trabajó como policía municipal en Tomatlán, Jalisco, y pasó de sicario a fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación, conocido por sus siglas CJNG. Su trayectoria lo vinculó primero con Armando Valencia Cornelio, alias 'El Maradona', ligado al cártel del Milenio, y con Ignacio Coronel Villarreal, histórico operador del cártel de Sinaloa. Junto a Erik Valencia Salazar, alias 'El 85', ayudó a consolidar lo que luego sería el CJNG.
El CJNG es considerado por analistas y autoridades como una de las organizaciones criminales más expansivas y violentas de México, con capacidad para desafiar al Estado en varias regiones. La muerte de su líder abre un escenario de alta incertidumbre: la posibilidad de enfrentamientos internos por la sucesión, fragmentación de células y una respuesta violenta de operadores en campo, como ya sugieren los incidentes carreteros de este domingo.
A nivel regional, la eliminación de un capo de este perfil tiene dos efectos que importan para América Latina y para Chile. Primero, puede reconfigurar rutas y alianzas del narcotráfico: cárteles mexicanos han ampliado en años recientes sus nexos con redes en Sudamérica para el abastecimiento y distribución de drogas, por lo que cambios en México pueden modificar flujos de cocaína y de drogas sintéticas hacia distintos mercados. Segundo, episodios de inestabilidad en México suelen traducirse en picos temporales de violencia y en desplazamientos de criminalidad hacia zonas fronterizas o rutas alternas, lo que obliga a gobiernos regionales a vigilar contagios operativos y logísticos.
En el caso de Chile, donde se ha observado un aumento en la llegada de drogas sintéticas y precursores a través de rutas marítimas y aéreas, la desaparición de una figura como 'El Mencho' no implica de inmediato una presencia directa del CJNG en el país, pero sí obliga a las autoridades a monitorear cambios en las cadenas de suministro y en la cooperación internacional. Las policías e instituciones antidrogas de la región, incluida la cooperación con Chile, probablemente intensifiquen el intercambio de inteligencia para detectar redes que intenten aprovechar la coyuntura.
Por ahora, el gobierno mexicano no ha entregado un listado detallado sobre participantes del operativo ni datos sobre posibles sucesores al mando del CJNG. En las próximas horas se espera que autoridades federales brinden más información y que los organismos de seguridad nacionales y regionales ajusten sus alertas ante el riesgo de nuevas oleadas de violencia o de reconfiguración de rutas del narcotráfico.