La Cámara de Diputados despachó este miércoles al Senado el proyecto de ley que sanciona el ocultamiento de identidad en eventos masivos. La iniciativa, conocida como ley antiencapuchados, modifica el Código Penal para prohibir el uso de capuchas, pañuelos, máscaras, maquillaje u otros elementos que oculten el rostro durante concentraciones públicas.

La votación fue de 100 votos a favor, 36 en contra y 2 abstenciones, en una sesión que el Ejecutivo había acelerado declarando urgencia legislativa. El proyecto fue impulsado por el diputado Javier Olivares, del Partido de la Gente (PDG).

El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, celebró el resultado desde su cuenta de X. "Es una buena noticia para Chile. Porque detrás de un rostro cubierto hay cobardía, violencia, destrucción y búsqueda de impunidad", escribió el secretario de Estado. La urgencia al proyecto llegó un día después de la primera Cuenta Pública del presidente José Antonio Kast, quien situó la seguridad ciudadana como eje de su administración.

Arrau también hizo, según informó BioBío Chile, "un llamado a la reflexión a quienes no apoyaron este avance", señalando que la seguridad de las familias, el respaldo a Carabineros y la defensa del orden público no deberían dividir al país. El ministro concluyó que el proyecto es un paso concreto para recuperar el orden y poner la ley del lado de las víctimas.

La aprobación llega cuando la presión legislativa sobre seguridad es máxima. El senador Iván Flores pidió esta semana urgencia para otros proyectos pendientes, tras la encerrona que mató a un niño de 12 años en San Bernardo. La ley antiencapuchados llega al Senado con el respaldo de una amplia mayoría en la Cámara Baja y deberá aprobarse en esa instancia para pasar a promulgación presidencial.