Según Diario Financiero, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, pidió a la Superintendencia de Pensiones actualizar el informe actuarial del proyecto de Sala Cuna Universal. El informe actuarial es el cálculo que proyecta cuánto cuesta un sistema y si sus fondos aguantan. El objetivo es medir una fórmula de financiamiento que propuso la Fundación ChileMujeres.
El medio basa la información en fuentes que conocen las conversaciones. Esas mismas fuentes aclaran que se trata de una opción en análisis y no de una decisión del Ejecutivo. La Moneda todavía no define si incorporará la propuesta.
El momento es delicado. La votación en general del proyecto se postergó para el martes 20 de octubre, y el gobierno usó ese plazo para conversar con parlamentarios de distintos sectores.
La propuesta de ChileMujeres tiene dos piezas. Primero, bajar de 0,35% a 0,3% la cotización que financia el sistema. Segundo, compensar todo ese aporte con una redistribución de las cotizaciones al Seguro de Cesantía, para que los empleadores no paguen un costo adicional.
Aquí conviene entender cómo funciona el Seguro de Cesantía. Tiene dos bolsillos. Uno son las cuentas individuales, que pertenecen a cada trabajador. El otro es el Fondo de Cesantía Solidario, al que sólo cotiza el empleador y que el Fisco puede reforzar si hace falta.
La diferencia con el gobierno está en de qué bolsillo sale la plata. La indicación sustitutiva del Ejecutivo toma 0,2 punto porcentual desde las cuentas individuales y 0,15 punto desde el fondo solidario. ChileMujeres invierte la carga: 0,1 punto desde las cuentas individuales y 0,2 puntos desde el fondo solidario.
En la práctica, si eres trabajador formal, la fórmula de la fundación toca menos tu ahorro personal para cesantía. A cambio, ChileMujeres pide un compromiso explícito del Fisco para resguardar la sostenibilidad del fondo solidario.
La presidenta ejecutiva de la fundación, Francisca Jünemann, dijo que el planteamiento "ha tenido una muy buena recepción transversal". Agregó que la propuesta abrió una puerta para alcanzar un acuerdo en un proyecto de ley "que es de todo el país por las mujeres".
El acuerdo no está asegurado. De acuerdo con fuentes citadas por Diario Financiero, el Frente Amplio mantiene reparos a que toda la compensación salga del Seguro de Cesantía, lo que podría complicar un pacto transversal.
El financiamiento no es el único cambio en estudio. Uno de los ajustes más avanzados beneficia a las trabajadoras de casa particular. El proyecto les da acceso desde el segundo año de vigencia, pero el gobierno lo adelantaría al primero, a pedido de la diputada Tamara Ramírez, del Partido de la Gente.
También se evalúa apoyar a los jardines VTF (Vía Transferencia de Fondos), que reciben recursos de la Junji, la Junta Nacional de Jardines Infantiles. La idea es que el fondo cubra la diferencia entre lo que reciben por niño y el valor que fije el sistema. Si ese valor fuera de 7 UTM (unidad tributaria mensual) y el jardín recibiera 5, el fondo pagaría las 2 restantes. El mecanismo aún no está definido.
ChileMujeres había pedido algo más amplio: restablecer transferencias a Junji, Integra y los VTF para financiar jornadas extendidas y funcionamiento durante todo el año.
Sobre la titularidad del derecho, el gobierno insiste en que debe quedar en el trabajador o trabajadora. Sin embargo, estudia una redacción que explicite el derecho de niños y niñas al cuidado y la educación. La fundación propone devolver esa titularidad a madres y padres.
ChileMujeres plantea además limitar el copago al 10% de la transferencia del fondo, evaluar los primeros años de la ley y suspender aportes ante inasistencias injustificadas y prolongadas. No hay una definición conocida del Ejecutivo sobre esos puntos. La votación en general está fijada para este martes 20 de octubre.

