El Grupo de Política Monetaria (GPM), un comité de cinco economistas independientes, recomendó al Banco Central de Chile mantener la tasa de interés en 4,5%, según Diario Financiero. El instituto emisor anuncia su decisión este martes. La tasa está en ese nivel desde diciembre.
La tasa de política monetaria es como el termostato de la economía. Si el Banco Central la sube, los créditos se encarecen y el consumo se enfría. Si la baja, pasa lo contrario. Mantenerla significa que, por ahora, las condiciones de tu crédito hipotecario, de consumo o automotriz no deberían cambiar por esta vía.
Integran el grupo Eugenia Andreasen, Carlos Budnevich, Juan Pablo Medina, Andrea Tokman y Humberto Martínez. Según el medio, los economistas afirmaron que el país enfrenta "fuerzas contrapuestas para la política monetaria".
Por un lado está la inflación. El GPM identificó varios factores que empujan los precios: el shock energético, la volatilidad de los mercados, la caída del peso frente al dólar y las mayores expectativas de inflación. El riesgo, advirtieron, es que el alza de costos dure más y se contagie a otros bienes.
Por el otro está una economía floja. La actividad, el empleo y la confianza de los consumidores muestran debilidad. "Una política monetaria más restrictiva podría tener un efecto contractivo adicional sobre la economía", señalaron los economistas.
El dólar es una pieza clave. El grupo indicó que la divisa se ha acercado a $990, aunque el cobre sigue en precios altos. Lo atribuyeron a la fortaleza global del dólar, la aversión al riesgo y las diferencias en condiciones financieras entre Chile y el exterior. Un dólar caro encarece desde la bencina hasta los electrónicos importados.
Cuánto de esa alza llegue a tu bolsillo depende, según el GPM, de si las empresas pueden traspasarla a precios con una demanda interna débil. Sobre la guerra en Medio Oriente y el fenómeno de El Niño, estimaron que sus efectos debieran ser transitorios, aunque la incertidumbre geopolítica y climática podría prolongarlos.
El mercado también ajustó sus proyecciones. En la Encuesta de Operadores Financieros (EOF), que consulta a operadores de mesas de dinero, la inflación esperada a 12 meses subió a 3,7%, desde 3,5% el mes anterior. Para los 12 meses siguientes pasó de 3,1% a 3,2%.
Para el GPM, ese alza es leve, pero muestra que el mercado anticipa una vuelta más lenta a la meta de 3%. El grupo planteó que la política monetaria deberá evaluarse en cada reunión. La respuesta del Banco Central se conocerá este martes.


