La bancada del Partido de la Gente (PDG) evalúa un nuevo retiro de fondos previsionales. Esta vez estaría focalizado en personas que llevan seis meses o más sin empleo. Distintas autoridades del gobierno de José Antonio Kast ya rechazaron la idea.
Según informó T13, la propuesta aparece en un informe interno de nueve páginas, titulado Escenario previsional y alternativas de retiros. Iván Otárola lo elaboró y lleva fecha del 11 de octubre. Fuentes del partido señalan que la diputada Pamela Jiles planteó la idea y que la colectividad encargó el estudio para darle viabilidad técnica y política a un proyecto de ley.
En la bancada aclaran que todavía no hay una decisión adoptada. La propuesta sigue en evaluación.
El documento calcula que unas 437 mil personas llevan seis meses o más buscando trabajo. De ellas, unas 400 mil serían cesantes propiamente tales y cerca de 270 mil tendrían fondos previsionales disponibles.
La fórmula principal se llama "Uso de Emergencia con Devolución". Funciona como un autopréstamo: el afiliado usa parte de sus ahorros y luego los reintegra con descuentos a su sueldo. En un escenario central, unas 215 mil personas accederían y movilizarían US$410 millones, equivalentes al 0,11% del PIB.
Los montos dependen del saldo. Quienes tengan entre $2 millones y $10 millones podrían sacar hasta $1,6 millones, y hasta $2,4 millones por causales especiales como cesantía prolongada, enfermedad grave o riesgo de remate de la vivienda. Entre $10 millones y $40 millones, el tope sería $4 millones. Sobre $40 millones, el máximo llegaría a $6 millones.
En el caso de los cesantes, la devolución partiría seis meses después de volver a trabajar, mediante cuotas descontadas de la remuneración.
El informe incluye una segunda alternativa. Se trata de un retiro definitivo, por una sola vez, del 15% de los fondos, con tope de 60 UF ($2,4 millones). Solo podrían acceder quienes tengan ahorros superiores a 50 UF. Alcanzaría a unos 175 mil potenciales beneficiarios.
El propio estudio reconoce el costo de los tres retiros aprobados entre 2020 y 2021, que sacaron US$45.809 millones del sistema. Calcula que explicaron entre el 16% y el 30% de la inflación de 2022, con una estimación central de 23%. Ese año, el IPC (Índice de Precios al Consumidor) llegó a 12,8% y el Banco Central subió su tasa de política monetaria hasta 11,25%.
Según el informe, la fórmula focalizada tendría un efecto de apenas 0,02 puntos porcentuales sobre la inflación en doce meses. También cita estimaciones de la Superintendencia de Pensiones: un nuevo retiro general del 10% dejaría a más de cuatro millones de afiliados sin saldo.
El Ejecutivo respondió en bloque. "La historia nos ha enseñado que los retiros previsionales no fueron una buena política. No solo generaron mucha inflación, desfondaron los fondos de pensiones", afirmó el ministro del Trabajo, Tomás Rau. El ministro de Economía, Daniel Mas, lo calificó como "una muy mala idea". El superintendente de Pensiones, Joaquín Cortez, dijo a Pulso: "Ya sabemos el daño del retiro".
La Moneda difundió además una minuta titulada "Retiros no: la receta que ya fracasó". En ella contrapone la iniciativa del PDG con su programa Chile Despega, que busca movilizar $1,3 billones para crear más de 100 mil empleos.
La discusión coincide con el giro opositor de Franco Parisi, líder del PDG y excandidato presidencial. Parisi fue clave en las negociaciones que respaldaron la megarreforma económica en los primeros meses del gobierno. Esta semana, sin embargo, calificó como un "muy mal negocio para Chile" el acuerdo con Autopista Central para rebajar el TAG a cambio de extender la concesión por 20 meses.
Días antes, Parisi cuestionó las cifras de deuda del Presupuesto 2027 y la solicitud del Ejecutivo de elevar a US$25.000 millones el techo de endeudamiento. El PDG aún no define si presentará el proyecto de retiro en el Congreso.
