En 2025 las matrices de los tres grandes grupos empresariales chilenos volvieron a concentrar flujos significativos hacia sus dueños, con pagos de dividendos desde sus sociedades holding que posicionaron a esas familias como los principales perceptores del año. Las compañías involucradas son Quiñenco, Minera Valparaíso y Antar Chile, y la cifra agregada reportada por la Bolsa de Santiago sitúa esos flujos entre los mayores del sector privado nacional.

Quiñenco, el holding que agrupa a Vapores, SAAM, CCU, Enex, Banco de Chile y Nexans, repartió durante 2025 dos dividendos que sumaron $500 mil millones en pesos chilenos, equivalentes a US$455,6 millones, según los registros bursátiles. Ese monto considera únicamente los recursos entregados en el año, sin distinguir si provienen de utilidades del ejercicio o de remanentes anteriores, y supera los US$412,4 millones distribuidos por la firma en 2024.

La participación accionaria del grupo en Quiñenco alcanza el 83% del holding; esa porción incluye el 13% que figura a nombre de la sucesión de Guillermo Luksic, empresario chileno, y el 11% que posee directamente Andrónico Luksic, empresario chileno y accionista del grupo. En conjunto, por la vía de Quiñenco la familia Luksic recibió en 2025 aproximadamente US$378,2 millones, una cifra mayor a los US$342,3 millones percibidos en 2024.

A esos pagos se suman los dividendos provenientes de Antofagasta PLC, el brazo minero del grupo Luksic. Antofagasta PLC repartió el año pasado US$395,4 millones, con cargo a los ejercicios de 2024 y 2025, de los cuales la familia recibió cerca de US$256,6 millones. Considerando ambas áreas de inversión, las sociedades vinculadas al grupo entregaron en conjunto US$851 millones a sus accionistas, de los cuales US$634,8 millones correspondieron a la familia Luksic. Antofagasta PLC está controlada por el grupo con un 64,89% a través de Metalinvest Establishment y Kupferberg Establishment, sociedades controladas a su vez por Abaroa Foundation, que ostenta el 60,6%. Jean Paul Luksic, empresario chileno y presidente de la compañía, mantiene además una participación a través de Aureberg Foundation del 4,21%.

Los resultados operacionales ayudan a explicar esos repartos. A septiembre de 2025 Quiñenco había registrado un crecimiento del 41% en sus utilidades, que totalizaban US$574,2 millones. En tanto, fuentes oficiales indican que una compañía minera vinculada al grupo reportó la semana pasada utilidades antes de impuestos para la totalidad del ejercicio, pero los comunicados disponibles no precisan la cifra final, por lo que no puede confirmarse aquí el número completo.

Minera Valparaíso y Antar Chile, los otros dos holdings mencionados, mostraron resultados dispares durante 2025, según la información pública; sin embargo la documentación pública y los repartos consignados en la Bolsa de Santiago son los que explican principalmente los flujos a las familias empresarias.

Más allá de las cifras, estos movimientos reavivan la conversación sobre concentración económica y distribución de la renta en Chile. Que una parte acotada de grupos empresariales canalice miles de millones en dividendos hacia sus accionistas es un dato que incide en debates sobre gobernanza corporativa, política tributaria y el rol del gran empresariado en la economía nacional. En las próximas semanas las compañías continuarán publicando sus reportes anuales completos, lo que permitirá precisar el origen contable de estos pagos y su impacto en las cuentas fiscales y privadas.