Patrullas de las fuerzas especiales del Ejército de Perú localizaron este lunes los restos de un helicóptero que había desaparecido el domingo en el sur del país, en la región de Arequipa, y confirmaron que no hubo sobrevivientes. El aparato había perdido contacto con los controladores durante la tarde mientras volaba hacia la costa sur.
La aeronave, un Mi-17 de fabricación rusa, fue hallada en las cercanías de la localidad de Chala Viejo. Según la Fuerza Aérea del Perú (FAP), 15 fallecidos, incluidos siete menores, iban a bordo; la tripulación estaba compuesta por cuatro militares y viajaban once pasajeros. El contacto se perdió alrededor de las 16.30 hora local, 21.30 GMT, cuando la máquina cubría la ruta desde la ciudad de Pisco hacia Chala para apoyar labores de búsqueda y rescate por las inundaciones que afectan la zona.
El piloto fue identificado como el mayor Sergio Paúcar, piloto de la Fuerza Aérea del Perú. Le acompañaban el alférez Luis Huertas, la suboficial de primera Kamila Chapi Anchapuri y el suboficial Leiner Aguirre Huamán. Entre los pasajeros figuraba el coronel Javier Nole, además de tres adultos, seis adolescentes y un niño de tres años, según el informe oficial.
En un comunicado la Fuerza Aérea del Perú expresó su pesar y anunció medidas inmediatas. "El Alto Mando de la institución expresa sus más sentidas condolencias y total solidaridad a los familiares de nuestros valerosos compañeros de armas y de los pasajeros fallecidos en este trágico accidente", indicó la institución. También informó que se ha activado la Junta de Investigación de Accidentes, para determinar las causas del siniestro.
Las autoridades vinculan el operativo al contexto de fuertes lluvias e inundaciones que azotan el sur andino de Perú. En los últimos días estas precipitaciones han provocado desbordes de torrenteras, aluviones y daños materiales: antes del accidente se reportaron al menos dos muertos por aluviones, cerca de 150 damnificados y daños en casi 500 viviendas en la región de Arequipa.
Desde el punto de vista técnico, la combinación de condiciones meteorológicas adversas, terreno montañoso y operaciones de emergencia complica cualquier vuelo de búsqueda y rescate. El Mi-17 es un helicóptero de amplia utilización en la región por su capacidad de carga y resistencia, pero las causas del choque siguen sin confirmarse y dependerán del resultado de la investigación oficial.
En lo inmediato, la pérdida de esta aeronave y de su tripulación reduce la capacidad de respuesta aérea en una región que todavía enfrenta aluviones. La investigación de la Junta y los peritajes aeronáuticos serán claves para esclarecer si el accidente fue provocado por fallo técnico, error de operación o condiciones meteorológicas, y para definir medidas que permitan continuar las labores de ayuda a los afectados.
