La abrupta caída del fondo E, el más conservador de los multifondos de las AFP (administradoras de fondos de pensiones), habría derrumbado el escaso apoyo político que existía en el Congreso para modificar la licitación del stock de afiliados, según Diario Financiero. El mismo medio informa que la crisis también abrió dudas sobre si las AFP financiarán el futuro Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi).
La primera señal llegó este miércoles en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. Allí se votó una indicación del gobierno en la reforma al mercado de capitales, conocida como MK4, que permite a las AFP administrar el nuevo ahorro para la vivienda. La indicación se aprobó, pero generó resquemores. La diputada UDI Flor Weisse votó en contra.
Para algunos diputados, esa votación anticipa lo que podría ocurrir con otros temas clave. El principal es la licitación del stock, una medida de la reforma previsional que subastará una parte de los afiliados actuales entre administradoras. Piensa en ella como una licitación de clientes: quien ofrezca mejores condiciones se queda con un grupo de cuentas elegidas al azar.
Antes de la crisis, las AFP y otros actores financieros ya reclamaban por el calendario ajustado del proceso, porque se traslaparía con el inicio de los fondos generacionales. El gobierno evaluaba cambios administrativos o legales y había compartido con parlamentarios oficialistas las complejidades que, según su análisis, tiene la licitación. Miembros del oficialismo dicen ahora que ese piso político se cayó.
El cronograma fija el primer llamado a más tardar en agosto de 2027, la adjudicación en diciembre de ese año y el traspaso de los afiliados seleccionados en junio de 2028. Antes, la Superintendencia de Pensiones deberá regular las condiciones de participación, la selección aleatoria de cuentas y la forma de informar a los afiliados.
El segundo frente es el Fonavi, una de las principales medidas de MK4. El mercado espera que las AFP sean las grandes compradoras de la deuda que emita este fondo. Según fuentes de la industria citadas por el medio, las administradoras estarían evaluando sus inversiones con más cautela por lo ocurrido con el multifondo.
Los montos explican por qué importan. El proyecto contempla un aporte estatal de hasta US$ 2 mil millones y permite al Fonavi endeudarse hasta 10 veces su capital. Si se usan ambos límites, la deuda llegaría a US$ 20 mil millones, cerca del 5% del PIB (el valor de todo lo que produce Chile en un año).
La industria también cuestiona el rol de BancoEstado, que administrará el fondo. Las dudas apuntan a su capacidad para cobrar créditos hipotecarios en mora, lo que podría afectar los ingresos del Fonavi. Otro reparo es la rentabilidad. "Todavía no se sabe si a las AFP les conviene o no les conviene. Va a depender de cómo quede finalmente estructurado el fondo, y de las características del mercado", dijo Alejandro Charme, exfiscal de la Superintendencia de Pensiones.
Sin las AFP, financiar esa deuda sería difícil. Aseguradoras, fondos mutuos y algunos family offices (oficinas que gestionan fortunas familiares) podrían absorber parte de las emisiones, pero no los US$ 20 mil millones. La alternativa que se discute en el sector financiero es un Fonavi más chico, con una capitalización de US$ 500 millones.



