El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, respaldó el proyecto de reforma constitucional que presentó un grupo transversal de senadores. El texto busca reemplazar la reforma de seguridad que impulsó el gobierno de José Antonio Kast y que en el Congreso enfrentó rechazo de todos los sectores.
Según CNN Chile, los autores de la propuesta son Arturo Squella (Republicanos), Andrés Longton (RN) y Pedro Araya (PPD). En los últimos días se sumaron Karim Bianchi (independiente) e Iván Flores (DC).
Arrau sostuvo que "vamos a poder abordar no todo, pero gran parte de las materias" de la reforma que presentó el Gobierno. En Radio Duna, según recogió La Nación, admitió que el nuevo texto trata esos temas "en otro tenor, con otra intensidad".
Esa diferencia de intensidad explica la nueva propuesta. De acuerdo con los primeros antecedentes, la reforma se concentra en tres ejes: crimen organizado, régimen penitenciario y un nuevo estado de emergencia. El ministro mencionó un régimen penitenciario diferenciado más robusto a cargo de Gendarmería y un estado de excepción de emergencia mejorado, con un enfoque preventivo. También destacó que el proyecto abre el camino a un listado de organizaciones criminales.
Arrau también reconoció las diferencias. Dijo que el estado de excepción propuesto "no es idéntico" al que planteó el Gobierno. Agregó que algunos temas, como las reformas al Código Penal, quizá queden fuera de este proyecto.
El ministro asumió el costo del primer intento. "Hubo daño político, pero a mí lo que me importa son los resultados", afirmó. Sobre las críticas por falta de diálogo previo, que incluso llegaron desde partidos aliados, respondió: "Si queremos lograr transversalidad tiene que tener menor intensidad".
Las fuentes no coinciden del todo sobre el destino del proyecto original. La Nación informó que el Gobierno lo dio por cerrado. Sin embargo, cuando le preguntaron por un eventual retiro, Arrau dijo que eso depende del Ministerio Secretaría General de la Presidencia (Segpres): "En este Congreso hay miles de proyectos que quedan ahí durmiendo, quedará ahí o se retirará".
Arrau descartó que la relación con el Congreso esté deteriorada y citó los avances de la agenda de seguridad. Entre ellos mencionó la ley de flagrancia, que duplica los plazos, y la ley "antipelotazos", que aumenta las penas por ingresar objetos prohibidos a las cárceles.
Sus declaraciones llegaron después de que la Cámara de Diputados aprobara el informe de la comisión mixta sobre las Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), que estuvieron tres años en tramitación. El ministro anticipó que la reforma de los senadores tendrá una tramitación extensa y que podrá modificarse durante la discusión parlamentaria.

