Una multitud marchó este sábado en Lyon, Francia, para rendir homenaje a Quentin Deranque, de 23 años, miembro de un colectivo de extrema derecha que murió tras recibir una paliza el fin de semana anterior. La cita arrancó poco después de las tres de la tarde y siguió un itinerario autorizado de alrededor de kilómetro y medio.

La prefectura del Ródano, que es la representación del Estado en ese departamento francés, autorizó el acto y desplegó un amplio dispositivo de seguridad con centenares de policías y drones para evitar choques entre los manifestantes y grupos de extrema izquierda. Según la prefectura, acudieron unas 3.200 personas, cifra que supera la estimación del Ministerio del Interior, que esperaba entre 2.000 y 3.000 asistentes.

La familia de Deranque decidió no participar en la movilización y, a través de sus abogados, pidió que el homenaje se celebre "de manera pacífica y sin ninguna expresión política". Jordan Bardella, presidente del partido Rassemblement National (RN), partido de extrema derecha francés, pidió a sus militantes que no asistieran porque, dijo, hay "participantes vinculados a la ultraderecha" con los que su formación no quiere asociarse.

El alcalde de Lyon, Grégory Doucet, ecologista, había exigido a la prefectura que no autorizara la marcha por el «riesgo de que haya enfrentamientos violentos». "No queremos que Lyon sea una ciudad vinculada a la ultraderecha", afirmó Doucet, y recordó a Jean Moulin, figura de la resistencia francesa en la Segunda Guerra Mundial, para subrayar la sensibilidad local sobre este tipo de movilizaciones.

El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, decidió finalmente permitir el homenaje convocado en redes sociales. Las autoridades advertían la posible llegada de militantes desde el extranjero, sobre todo desde Italia, y mantendrán el operativo de seguridad durante el fin de semana, porque suelen producirse incidentes una vez que concluyen las marchas.

La fuente original con la que se elaboró este texto queda incompleta en su parte final, por lo que no hay detalles adicionales de la rueda de prensa de la prefecta del Ródano ni sobre medidas judiciales concretas anunciadas allí. La investigación sobre la muerte de Quentin Deranque sigue abierta según los comunicados oficiales previos, y las autoridades francesas mantienen la alerta ante el riesgo de nuevas confrontaciones.

Para lectores chilenos, este episodio muestra cómo la combinación de movilizaciones convocadas en redes sociales y la presencia de grupos extremos obliga a los gobiernos a equilibrar el derecho a la manifestación con la seguridad pública, una tensión que también vive América Latina en protestas polarizadas.