La Fiscalía General del Estado de Puebla informó que la prueba que detectó fentanilo, barbitúricos y metadona en una niña de 10 años se explicaría por los medicamentos que se le administraron durante su estancia hospitalaria de más de 10 horas, tras ser internada por una presunta intoxicación por tamales (Fiscalía General del Estado de Puebla).
El episodio ocurrió el 14 de febrero, cuando seis menores y algunos adultos fueron ingresados al Hospital General de Huauchinango por una presunta intoxicación alimentaria. El mismo día se abrió una carpeta de investigación por lesiones culposas. Según la Fiscalía, al alta médica la niña articulaba palabras coherentes, no presentaba daño neurológico evidente y fue diagnosticada con intoxicación y crisis convulsiva (Fiscalía General del Estado de Puebla; Secretaría de Salud de Puebla).
Las autoridades tomaron muestras de orina de los demás comensales y de los tamales que habrían causado la intoxicación. Las pruebas toxicológicas de orina de los otros pacientes dieron negativo para barbitúricos, benzodiacepinas, cannabinoides, cocaína y opiáceos. Las muestras de los tamales siguen bajo análisis especializados para identificar su composición, y la Fiscalía advierte que se trata de alimentos de composición compleja (Fiscalía General del Estado de Puebla).
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, pidió investigar si efectivamente se trató de fentanilo, cómo pudo llegar a ese alimento y qué medidas legales proceden. La mandataria planteó estas dudas durante su conferencia matutina del 19 de febrero (Presidencia de la República, México).
Qué es el fentanilo y por qué preocupa: el fentanilo es un opioide sintético altamente potente, entre 50 y 100 veces más fuerte que la morfina, según la Organización Mundial de la Salud, OMS (Organización Mundial de la Salud, OMS). En dosis muy pequeñas puede provocar depresión respiratoria grave y muerte, y los niños están particularmente vulnerables por su menor peso corporal y menor tolerancia a opioides (OMS).
Limitaciones de los análisis y posibilidad de resultados inducidos por tratamiento. Las pruebas toxicológicas pueden detectar metabolitos de fármacos administrados en un entorno clínico. La propia Fiscalía señala que la detección se atribuye al tratamiento hospitalario recibido para controlar la crisis convulsiva, lo que puede generar positivos en pruebas rutinarias. Por eso, la confirmación definitiva sobre la fuente de exposición requiere análisis especializados del alimento y, si procede, pruebas toxicológicas confirmatorias realizadas por laboratorios forenses (Fiscalía General del Estado de Puebla).
Contexto regional y riesgo para Chile: a nivel internacional agencias como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNODC, y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, DEA por sus siglas en inglés, han reportado un aumento en la producción y circulación de opioides sintéticos, incluidos fentanilo y análogos, en América del Norte y en rutas de tráfico que afectan a la región (UNODC; DEA). Esto ha llevado a alertas sobre pastillas falsificadas y mezclas peligrosas. Para Chile, no hay en este comunicado evidencia pública de un brote equivalente, pero las agencias internacionales recomiendan vigilancia y protocolos de control para detectar y limitar la llegada de estos compuestos (UNODC; DEA).
Qué pueden hacer las familias y las autoridades sanitarias: los expertos recomiendan no administrar medicamentos prescritos a terceros, mantener medicamentos fuera del alcance de niños y niñas, y buscar atención médica inmediata ante cualquier alteración del estado de conciencia o convulsiones. En caso de sospecha de intoxicación, acudir al servicio de urgencias más cercano y notificar a las autoridades sanitarias. La OMS recuerda que la naloxona es un antídoto eficaz para las sobredosis de opioides, y su disponibilidad y uso en servicios de urgencia salvan vidas (OMS). En Chile, consulte a su centro de salud o al Ministerio de Salud para orientación local sobre intoxicaciones y medidas preventivas (Ministerio de Salud de Chile, MINSAL).
Perspectiva: el caso sigue en investigación. Para esclarecer si hubo exposición alimentaria a fentanilo o si el resultado se debe a medicamentos administrados en el hospital, son clave los análisis forenses de las muestras de tamales y las confirmaciones toxicológicas de laboratorio. Hasta que esos estudios estén completos, aún no es posible concluir la vía de exposición. La situación subraya la necesidad de protocolos claros de manejo en urgencias pediátricas y de vigilancia toxicológica en la región ante el aumento de opioides sintéticos reportado por agencias internacionales (Fiscalía General del Estado de Puebla; UNODC; DEA; OMS).
