Kiril Dmítriev, emisario del Kremlin para asuntos económicos con Washington, calificó este sábado como un "momento histórico" la orden ejecutiva con que Donald Trump suspendió las sanciones contra Rusia aprobadas por el Congreso estadounidense. El paquete contemplaba aranceles de hasta 100% contra los importadores de hidrocarburos rusos.
Según informó Cooperativa, Dmítriev escribió en su canal de Telegram que la Casa Blanca apostó por "la cooperación mutuamente beneficiosa" en vez de sanciones y confrontación. A su juicio, aplicar la ley habría frenado casi por completo la cooperación económica entre Moscú y Washington y dañado a los mercados internacionales.
Trump firmó la orden el viernes por la noche. En ella declara que eximir las sanciones "redunda en el interés nacional de Estados Unidos", pero no explica cuál es ese interés, aunque la normativa le exige informar al Congreso cuando decide no aplicarla.
La norma lleva el nombre del senador republicano Lindsey Graham, de Carolina del Sur, fallecido el 11 de julio y conocido por su línea dura frente a Vladimir Putin. El Congreso la aprobó el 18 de septiembre, con 86 votos a favor y 11 en contra en el Senado. Apuntaba a altos cargos, oligarcas e instituciones financieras rusas, y daba al presidente facultades para castigar con aranceles a los países que siguieran comerciando con Moscú.
El diario El País vincula la decisión con la estrategia de Trump para bajar los precios de la energía a dos semanas y media de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, con la inflación como tema central. Una semana antes, Trump anunció un acuerdo para liberar cientos de miles de barriles de diésel ruso. Analistas citados por ese medio dudan de que mueva los precios mundiales, tensionados sobre todo por la guerra contra Irán que Estados Unidos e Israel iniciaron en febrero.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió que el acuerdo del diésel fue "el primer paso" y que el levantamiento de sanciones continuará. De regreso de la cumbre europea en Bruselas, dijo que la decisión "solo ayuda a los rusos" y que no detiene la guerra.
En Washington las críticas cruzaron las líneas partidarias. El republicano Thom Tillis, de Carolina del Norte, la calificó en X como "más allá de la irresponsabilidad" y sostuvo que, si Trump quiere bajar los precios de la energía, debe resolver el problema de Irán. John Cornyn, republicano de Texas, pidió investigar el apoyo de Trump a Putin, aunque luego borró el mensaje, según la agencia Efe. Los demócratas Richard Blumenthal y Elizabeth Warren acusaron un intento de congraciarse con el mandatario ruso.
Para Chile, importador neto de combustibles, el trasfondo pesa. Los precios del petróleo siguen tensionados por el conflicto con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del crudo mundial. Por ahora las fuentes no muestran que la apuesta de Trump por el diésel ruso vaya a bajar los precios internacionales.
Las fuentes no informan cuánto durará la suspensión. Tampoco dicen si el Congreso intentará revertirla antes de los comicios del 3 de noviembre.

