El director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Yerko Ljubetic, cuestionó el proyecto con que el Gobierno del Presidente José Antonio Kast busca reformar el organismo. A su juicio, los cambios comprometen la autonomía del instituto y su capacidad de poner límites al poder.
Ljubetic hizo sus críticas en una entrevista con Al Pan Pan, el programa de El Mostrador conducido por Mirna Schindler. "Lo que yo diría que nos sorprende es la radicalidad y el extremo de los cambios", afirmó.
El INDH es un organismo autónomo del Estado chileno. Su tarea es promover y defender los derechos humanos, incluso frente a las propias autoridades. Hoy tiene sedes en todas las regiones del país.
El punto más cuestionado por Ljubetic es la transición. Según explicó, durante los primeros dos años de vigencia de la ley, cinco personas de confianza del Presidente conducirían el instituto. Sus nombramientos requerirían sólo la mayoría simple del Senado.
Ese consejo transitorio no se limitaría a administrar. También fijaría los estatutos, los reglamentos internos y los protocolos que regirán al INDH a futuro. "Van a dibujar el futuro INDH", advirtió el director.
El proyecto propone además reducir el consejo directivo permanente de once a cinco integrantes. Tendrían períodos de cuatro años, con una sola posibilidad de nueva designación. En los nombramientos participarían los poderes públicos y representantes de la sociedad civil.
Otro cambio relevante apunta a las atribuciones judiciales. La iniciativa elimina la facultad del INDH para presentar querellas criminales. En su lugar, el instituto sólo podría denunciar ante los organismos competentes hechos que pudieran constituir delitos.
En conversación con Radioanálisis, de Radio Universidad de Chile, Ljubetic calificó esa medida como el desmantelamiento de una de las herramientas más relevantes del instituto. Sostuvo que dejaría "en la indefensión" a muchas víctimas de vulneraciones de derechos.
En esa misma entrevista, el director agregó que el proyecto contempla explícitamente la eliminación de todas las sedes regionales del INDH. Según dijo, la iniciativa "no apunta al fortalecimiento" del organismo, sino a "su debilitamiento, de neutralización". Reconoció, sin embargo, que "toda institución es perfectible".
Ljubetic también respondió a una crítica habitual contra el instituto. "Se nos dice 'ustedes defienden a delincuentes'. No, defendemos a todas las personas", señaló, y mencionó su trabajo en salud, educación, seguridad social y medio ambiente.
Las fuentes consultadas no recogen la argumentación del Gobierno para justificar los cambios. Tampoco detallan la fecha de ingreso del proyecto ni su calendario de tramitación.
Para Ljubetic, el diseño transitorio es decisivo. "Un instituto dirigido por cinco personas de confianza del presidente en el momento es un instituto que no cabe duda alguna que se pueden abrigar fundadas sospechas de que no va a hacer la pega que la ley le encomienda", sostuvo. La discusión sigue ahora en el Congreso, donde ya está el proyecto.



