Este jueves 5 de marzo, a las 18:00 horas, Canal 13 pondrá en línea Enamorada(s), su tercera telenovela vertical, disponible en 13Go, Instagram (@mininovelas13), TikTok, YouTube Shorts y Facebook. La mininovela tiene 30 capítulos y llega como parte de la apuesta del canal por contenidos pensados para el teléfono móvil y el consumo por redes.
Tras haber estrenado en 2025 títulos como Mi boda es una trampa y El obrero que me enamoró, Canal 13 busca consolidar el formato de las mininovelas. En ese recorrido, Enamorada(s) se presenta como la primera producción vertical chilena con una temática abiertamente LGTBIQ+, lo que la coloca en un punto de encuentro entre la narrativa popular de la telenovela y las demandas contemporáneas de visibilidad y representación.
La historia sigue a Sofía Ramírez, interpretada por la actriz chilena Catalina Covarrubias, quien está a punto de casarse con Álvaro San Martín, papel del actor chileno Raimundo Alcalde. Cuando Lorenza Arismendi, la mejor amiga del novio y personaje interpretado por la actriz chilena María Pedrique, regresa al país para asistir a la boda, entre Sofía y Lorenza surge una conexión inesperada que pondrá en juego el amor que ambas sienten por Álvaro.
La pieza es original, con guion del guionista chileno Jaime Morales y dirección del realizador chileno César Opazo. La productora ejecutiva es Carmen Gloria Román, productora chilena que define la apuesta como parte de una estrategia de estreno mensual: "Luego de ser los pioneros en Chile en el formato de teleseries verticales, nuestro objetivo es seguir innovando. Enamorada(s) es sólo el inicio de este 2026 donde cada mes estrenaremos una nueva y atrapante mininovela, hechas para disfrutar en el celular y totalmente gratis".
El formato vertical ya no es sólo una adaptación técnica al smartphone, es una transformación narrativa que obliga a condensar ritmo, planos y emociones en segmentos breves. Enamorada(s) propone, además, que esa economía de lenguaje sirva para explorar una historia de amor que cuestiona la tradición romántica establecida en las telenovelas chilenas.
Para la audiencia chilena, la mininovela llega en un momento de conversaciones públicas sobre diversidad afectiva y derechos LGTBIQ+. Más allá del melodrama, la apuesta de Canal 13 abre un espacio de visibilidad en horarios y plataformas de alta circulación entre jóvenes, y plantea preguntas sobre cómo la televisión comercial adapta sus formatos a cambios culturales.
El estreno es el primer paso visible de una programación mensual anunciada por la señal, y marcará si el público responde a estas historias cortas y verticales como nuevo hábito de consumo. Si la recepción acompaña, Canal 13 podría transformar no solo su calendario, sino también la manera en que la ficción chilena dialoga con audiencias y temas contemporáneos.