El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, encabezó la noche de este lunes un nuevo operativo conjunto entre Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones, conocido como PDI, que se desplegó a lo largo de las 16 regiones del país. En la intersección de Alameda con Toro Mazote, en el sector de Estación Central, conocido popularmente como la «Pequeña Caracas», se llevó a cabo una ronda masiva de fiscalización y control de identidad. El titular explicó que estas rondas forman parte de una coordinación nacional entre los diferentes delegados presidenciales y las fuerzas de seguridad para recuperar la tranquilidad en los barrios más expuestos. “A esta hora en las 16 regiones de Chile, los diferentes delegados presidenciales, acompañando a Carabineros de Chile, la Policía de Investigaciones, están haciendo este tipo de rondas masivas. Hay control de identidad, la vez anterior hubo un número importante de detenidos con orden pendiente, incluso algunos por homicidio”, señaló Arrau. El objetivo, aclaró, es traer tranquilidad a los vecinos, si bien admitió que aún falta mucho camino por recorrer para mejorar la seguridad. En ese contexto, sostuvo que los operativos no solo se concentran en las grandes ciudades, sino que deben cubrir zonas diversas para atender los principales problemas de inseguridad. En la Región Metropolitana, el jefe de la Región Metropolitana de la PDI, Luis Orellana, afirmó que se trata de un nuevo operativo conjunto realizado en todo el territorio nacional, coordinado con el Ministerio de Seguridad Pública. Respecto de Estación Central, enfatizó que los puntos de intervención “no son elegidos al azar” y que la jornada busca fiscalizar a extranjeros en situación migratoria irregular, detectar prófugos y verificar si hay personas cometiendo delitos en flagrancia. Por último, el general Juan Pablo Díaz, jefe de zona Santiago, indicó que estas intervenciones responden a una estrategia de presencia policial en zonas con alta densidad poblacional y que la coordinación entre Carabineros y la PDI es constante para ampliar la vigilancia en lo que corresponde a migración irregular y seguridad ciudadana. Este tipo de despliegues, que han sido parte de la agenda de seguridad de gobiernos recientes, se enmarcan en una histo­ria de operativos de gran escala destinados a contener delitos en áreas urbanas y a gestionar flujos migratorios en el país.