El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, afirmó que de los US$25 mil millones de endeudamiento que el Gobierno pidió autorizar para 2027, cerca de US$17 mil millones se destinarán a pagar deuda que ya existe. Así, el aumento neto de la deuda fiscal sería de unos US$8 mil millones.
La explicación la recogió BioBioChile, luego de que el proyecto de Ley de Presupuestos 2027 llegara al Congreso con ese techo en su artículo 3. La cifra generó críticas de la oposición en el inicio de la tramitación legislativa.
"Al Congreso siempre hay que pedirle permiso, aunque sea pedir permiso de endeudamiento para pagar deudas que ya existan", dijo Quiroz. Su ejemplo fue simple: si el Estado pide US$10 mil millones para pagar otros US$10 mil millones que ya debe, la deuda total no sube. Solo cambia un acreedor por otro.
Piénsalo como una tarjeta de crédito. Si sacas un préstamo para pagar el saldo de la tarjeta, sigues debiendo lo mismo. Lo que crece la deuda es lo que gastas por encima de tus ingresos, y eso, según Quiroz, rondaría los US$8 mil millones.
El ministro detalló que el cálculo parte por pagar deudas anteriores y luego cubrir el déficit fiscal más el llamado gasto bajo la línea. Ese concepto agrupa operaciones financieras que no aparecen como gasto corriente, como préstamos o compras de activos.
Según El Periodista, el techo de 2027 supera en US$1.400 millones, equivalentes a 5,9%, el límite vigente para 2026. Ese límite partió en US$17.400 millones y llegó a US$23.600 millones tras una ampliación de US$6.200 millones que el Congreso aprobó durante este año.
El proyecto agrega una segunda autorización, separada, por hasta US$600 millones. Cooperativa sumó ambas cifras y habló de US$25.600 millones en total. El artículo 2, en tanto, permite al Presidente otorgar garantías estatales por hasta US$500 millones a créditos o bonos de empresas públicas y universidades estatales, un mecanismo distinto a la deuda fiscal directa.
La oposición no quedó conforme. La diputada Gael Yeomans, presidenta del Frente Amplio e integrante de la Comisión Especial Mixta de Presupuestos, advirtió que si sube la deuda "la vamos a terminar pagando todos los chilenos", con tasas de interés al alza. Agregó que Quiroz "supuestamente no vino acá a endeudar al país".
La crítica apunta al contraste con la campaña del actual gobierno de José Antonio Kast, que acusó a la administración de Gabriel Boric de manejar las cuentas públicas "como un quiosco". Yeomans también vinculó el endeudamiento al efecto de la reforma tributaria que impulsa el Ejecutivo.
El Gobierno defiende que el presupuesto apunta a ordenar las finanzas. La meta de déficit estructural es de 1,8% del PIB (Producto Interno Bruto, el tamaño total de la economía), un punto porcentual por debajo del 2,8% fijado para 2026. El déficit estructural mide el desequilibrio fiscal descontando efectos temporales, como un precio del cobre excepcionalmente alto o bajo.
El mensaje presupuestario recuerda que hubo balances deficitarios en 12 de los últimos 13 años. Eso hizo crecer la deuda y su costo: en 2025, el pago de intereses equivalió a más del 70% de lo que el Estado gastó en la Pensión Garantizada Universal (PGU).
La discusión sigue en la Comisión Mixta, presidida por el senador Javier Macaya (UDI). Ahí Hacienda también deberá responder por el recorte de $95 mil millones a los gobiernos regionales y la promesa de reducir US$6.000 millones del gasto en 18 meses.
