El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, inició este lunes la negociación del Presupuesto 2027 desde una posición política más frágil. Según El Mostrador, el ministro aseguró en el Comité Político ampliado de La Moneda que "cada punto" del proyecto es negociable si hay antecedentes que justifiquen los cambios.
El contraste con la Ley Miscelánea es evidente. En la tramitación de esa megarreforma económica, Hacienda impuso una disciplina férrea. Ahora, de acuerdo con el medio, la principal inquietud del Gobierno no viene de la oposición más dura. Viene de fracturas en el propio oficialismo y de las exigencias del Partido de la Gente (PDG).
En la reunión con los partidos de gobierno hubo reclamos generalizados por la falta de coordinación previa en la asignación de fondos. En Chile Vamos interpretaron la apertura de Quiroz como una admisión tácita de que Hacienda carece del capital político para blindar su propuesta original.
Los recortes más cuestionados son concretos: el fin del financiamiento para "Yo Elijo Mi PC", una caída de 47% en Liceos Bicentenario, un 10% menos en Cultura y una reducción superior al 25% en Sitios de Memoria.
La senadora María José Gatica, de Renovación Nacional (RN), criticó que no hubiera información ni acuerdo previo sobre el recorte del programa de computadores escolares. "Hoy no nos queda nada más que corregir", dijo. El senador de Evópoli Luciano Cruz-Coke calificó la baja en Cultura como "excesiva, innecesaria y marginal".
El senador Matías Walker sostuvo el viernes que "más importante que los recortes, era invertir en obras que van a generar empleo". La presidenta de RN, Andrea Balladares, planteó el desafío como reducir gasto sin afectar derechos sociales. El diputado Diego Schalper (RN) confirmó que en la cita se acordó mejorar la coordinación con Quiroz durante la tramitación.
El segundo frente es el PDG, cuyos votos están condicionados a exigencias específicas. Su líder, Franco Parisi, emplazó al Gobierno a explicar dónde están los US$6.000 millones de ahorro que José Antonio Kast comprometió en campaña para sus primeros 18 meses. También preguntó cuánto subirá la deuda y por qué no se redujeron los sueldos más altos del Estado.
"No se hace mención alguna a los US$ 6.000 millones de ahorro, ¿o era una metáfora?", reprochó Parisi. Las diputadas del PDG Paula Olmos, Zandra Parisi, Pamela Jiles y Betancurt han mostrado una postura crítica, lejos del acuerdo por pañales y remedios que la bancada pactó antes con el Gobierno.
Hacienda responde que esa cifra corresponde a un ahorro proyectado y no a una reducción nominal del gasto actual. Esa explicación obliga al Ejecutivo a transparentar su línea base y el cálculo que incorporó al proyecto.
El tercer flanco está en regiones. Los gobernadores impugnaron una reducción cercana al 6% de sus presupuestos y advirtieron que menos inversión regional golpea el empleo, justo cuando el mercado laboral es uno de los principales problemas económicos del país.
En el oficialismo coinciden en que el éxito del Presupuesto 2027 dependerá de que Hacienda administre estas concesiones sin desarmar la disciplina fiscal. El proyecto también pide autorización para endeudarse hasta por US$25.000 millones en 2027, un techo que los economistas consideran elevado.
