El proyecto de Ley de Presupuestos 2027, que ingresó el gobierno de José Antonio Kast, entrega recursos a Prodemu solo hasta el 31 de marzo de 2027. Desde esa fecha, la fundación deberá cesar su funcionamiento, salvo que el Congreso cambie la norma durante la tramitación.
Así lo informó El Mostrador, a partir de antecedentes que reunió radio Bío Bío. La disposición está en la partida 27 del proyecto, que corresponde al Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género.
Prodemu, la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer, fue la primera institución chilena creada para resguardar los derechos de las mujeres. La fundó Leonor Oyarzún, primera dama durante el gobierno de Patricio Aylwin.
El texto que presentó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, financia los gastos operacionales de la fundación, incluidos sueldos y bienes de consumo, durante esos tres meses. Después, los fondos solo podrán usarse para los "gastos necesarios para el cierre, liquidación y disolución de la entidad".
Esos gastos de cierre incluyen indemnizaciones y otras prestaciones laborales, honorarios y deudas con proveedores y acreedores. En términos simples, el Estado pagaría el apagado ordenado de la institución, pero no su continuidad.
La medida afecta a 380 trabajadores repartidos entre Arica y Punta Arenas, incluida Rapa Nui. También deja en duda el programa Mujeres Rurales, donde 942 participantes cursan el segundo año de un plan de tres. Podrían no completarlo.
A ellas se suman 755 mujeres que ya habían quedado fuera del primer año, después de que el Ejecutivo anunciara el término del convenio.
El Ministerio de la Mujer, que encabeza Judith Marín, atribuyó la decisión a una situación financiera que califica de irrecuperable. Según Bío Bío Investiga, la fundación llegó a acumular una deuda superior a $2.600 millones.
La cartera vinculó ese problema con la reorganización de 2022 que impulsó Irina Karamanos, entonces pareja del presidente Gabriel Boric. Ese año, las fundaciones que dependían de la Dirección Sociocultural de la Presidencia pasaron a distintos ministerios. Karamanos dijo entonces que buscaba "modernizar" el rol de la primera dama.
El ministerio precisó que la decisión formal sobre el futuro de Prodemu no depende de él, porque se trata de una fundación privada y "sus funcionarios no son públicos". Su papel, dijo, es transferir recursos para financiar programas.
"Actualmente, el 80% de los recursos destinados a Prodemu se van a sueldos. No están llegando a las beneficiarias de los programas", sostuvo la cartera. Las fuentes no detallan qué institución asumiría esos programas si la fundación cierra.
La última palabra está ahora en el Congreso. Si diputados y senadores no modifican la partida, Prodemu operará solo entre enero y marzo de 2027 y luego entrará en liquidación.
