Panna Udvardy, tenista húngara y 95 del ranking de la WTA, por sus siglas en inglés Women's Tennis Association, denunció haber recibido amenazas explícitas con fotos de un arma y de sus familiares antes de su partido de cuartos de final en el Antalya Challenger, en Antalya, Turquía.
La jugadora relató que llegó a su teléfono un mensaje desde un número desconocido, y que el remitente aseguró que "si no perdía mi partido, atacarían a mi familia". "Dijeron que sabían dónde vive mi familia, los autos que conducen y que tenían sus números de teléfono. Incluso enviaron fotos de mis familiares y de un arma", dijo Udvardy tras el partido.
Udvardy explicó que envió capturas de pantalla al supervisor de la WTA y que su familia se contactó con el consulado local; la tenista no precisó en su mensaje público si se trató del consulado de Hungría en Turquía. En lo deportivo, Udvardy cayó ante la ucraniana Anhelina Kalinina, tenista ucraniana y 189 del ranking de la WTA, por 7-6 y 7-5.
El partido fue cerrado y decidido en puntos cortos. Kalinina se mostró más firme en los momentos clave y aprovechó los errores en los puntos decisivos; Udvardy, además de jugar contra una rival que sostuvo mejor la presión, llevaba el desgaste emocional de las amenazas recibidas. La combinación de parciales ajustados y tensión extradeportiva marcó el desarrollo del duelo.
La WTA recibió las capturas que la jugadora envió al supervisor del torneo, pero hasta el cierre de esta nota no hay un pronunciamiento público formal de la organización ni confirmación sobre una investigación abierta por parte de las autoridades turcas. El episodio vuelve a poner en discusión la seguridad de los jugadores en torneos internacionales y la coordinación entre federaciones, consulados y organizadores cuando hay amenazas contra familiares.
Para Udvardy, además de la eliminación deportiva, queda la tarea de obtener garantías y seguimiento oficial sobre los mensajes que recibió. Para el circuito, es un recordatorio de que la protección de los deportistas y sus familias puede condicionar resultados y debe ser abordada con protocolos claros y respuestas rápidas.