Analistas citados por el sitio HardZone indican que la demanda de memorias de alto ancho de banda para entrenar modelos de inteligencia artificial mantendrá la presión sobre la oferta de semiconductores y los precios de la memoria RAM al menos hasta 2030 (HardZone).

Contexto técnico y de mercado La tensión se explica porque las GPUs y aceleradores de IA requieren HBM, sigla en inglés de High Bandwidth Memory, que ofrece tasas de transferencia muy superiores a las memorias DDR5 (para PCs) y LPDDR5 (para smartphones). Fabricantes como Samsung y SK Hynix han reasignado capacidad de producción hacia HBM, que deja mayores márgenes, lo que reduce la disponibilidad de módulos de consumo. La construcción de nuevas fábricas de semiconductores tarda años y demanda inversiones enormes, por lo que la brecha entre demanda y oferta no se resolvería en el corto plazo.

Impacto para consumidores y la industria tecnológica Para las personas, el efecto más directo será precios más altos de RAM y una menor frecuencia de renovación de equipos. Muchos compradores preferirán configuraciones con mayor memoria desde el inicio, y la industria podría acelerar el uso de memorias soldadas en placa, lo que limita las actualizaciones posteriores. En el plano industrial, la prioridad por HBM puede dictar nuevos estándares de diseño y aumentar la complejidad de componentes para PC, haciendo que el hardware “barato” sea menos disponible.

Relevancia para Chile y la cadena de suministro Este fenómeno tiene conexiones directas con Chile. La mayor actividad de centros de datos globales implica más demanda eléctrica y mayores requerimientos de infraestructura. La Agencia Internacional de la Energía, que monitorea mercados energéticos, ha advertido que la expansión de la IA explica una parte importante del aumento de demanda eléctrica en países como Estados Unidos, una lección que Chile debe considerar (Agencia Internacional de la Energía, IEA). Chile es el principal productor mundial de cobre, material clave para cables, subestaciones y la infraestructura que alimenta centros de datos y redes. Un aumento sostenido en la construcción y expansión de data centers puede elevar la demanda de cables, transformadores y otros componentes que usan cobre, además de presionar la transmisión eléctrica local. Al mismo tiempo, la presión sobre la cadena de suministro de componentes avanzados puede encarecer la importación de servidores y equipos para empresas y operadores locales.

Perspectiva y recomendaciones La escasez proyectada no es un evento cíclico menor, sino una reconfiguración persistente del mercado impulsada por la IA. Para Chile, las prioridades deberían ser anticipar la demanda eléctrica de nuevos centros de datos, facilitar acuerdos de suministro de energía a largo plazo, y evaluar incentivos para la localización de centros cerca de fuentes renovables o de buena capacidad de transmisión. A nivel de mercado, los consumidores deben considerar adquirir más memoria desde el lanzamiento del equipo, y las empresas de TI planificar compras con más tiempo y diversificar proveedores. Los cambios llevarán años, y su intensidad dependerá de cuánto más crezca la demanda de modelos de IA y de la velocidad con que la industria expanda su capacidad productiva.

HardZone, reportes de la industria de semiconductores; Agencia Internacional de la Energía (IEA). Empresas citadas: Samsung y SK Hynix.